10 de febrero de 2013 / 02:22 a.m.

Guerrero • El dirigente estatal del PRI, Cuauhtémoc Salgado Romero manifestó que la entrega de once detenidos por el movimiento de autodefensa de la Costa Chica a las autoridades representa un avance en el proceso de acercamiento con grupos de ciudadanos que estaban desesperados.

El líder de ese partido en Guerrero señaló que una vez que los habitantes de las comunidades afectadas por la operación de grupos de delincuentes mostraron flexibilidad, la autoridad tiene la responsabilidad de no fallar y realizar un proceso apegado a derecho, que no dé paso a la impunidad.

Sin embargo, reconoció que de los hechos del viernes por la noche en la cabecera municipal de Ayutla se desprende una información muy positiva.

“Eso es bueno porque no debe haber tribunales civiles, la verdad es que estaban cometiendo una falta muy grave”, explicó Salgado Romero.

Además dijo tener la certeza de que los 43 presuntos delincuentes que todavía permanecen en diferentes casas de justicia van a correr la misma suerte que los primeros once, por lo que en cuestión de días pasaran a la custodia del Estado.

“Los tendrán que entregar y ese debe ser un exhorto a esta organización; que tenga confianza en el gobierno federal y el estatal, para que puedan en su momento encauzar un juicio conforme lo establece la ley”, apuntó.

La mañana del sábado, el gobernador Ángel Aguirre Rivero manifestó que la liberación de este primer bloque de once personas representa un avance importante, además de que muestra que el dialogo con las comunidades está arrojando sus primeros frutos.

También sostuvo que los detenidos por parte de la UPOEG enfrentarán un proceso ajustado a derecho, en el que tendrán la posibilidad de tener una defensa jurídica.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN