Santiago Fourcade 
5 de octubre de 2013 / 03:51 p.m.

 

Monterrey ingresará la estadio de Atlante con un envión anímico que no deberá desaprovechar. Luego de eliminar a los Tigres en la Copa MX después un agónico final por penales, los dirigidos por José Guadalupe Cruz  llegan a esta fecha trece con las chances de liguilla casi agotadas.

Avanzando por la recta final de la liga, los de la Sultana del Norte han tenido un paso demasiado irregular como para confiarse ante el colero general y pensar que los tres puntos estarían asegurados; una perspectiva similar que cacheteo al Monterrey hace siete días cuando los Pumas (también últimos) obtuvieron su primera victoria ante un envalentonado equipo albiazul que topó contra sus propios errores.

Pero como anunció esta semana el profe Cruz, será clave que no entren en confianzas y jueguen con la misma mentalidad con la que despacharon al cuadro del Tuca Ferreti. Luchar contra sus propios fantasmas y obtener el resultado que los acerque a la ansiada liguilla serán las metas a buscar.

Y para ello, Monterrey deberá confiar en sus propias fortalezas y sustentarse en las estadísticas. Porque a pesar de la sorpresiva derrota en su última visita (3 a 2 en la jornada 5 del apertura), los Rayados pueden jactarse de no cosechar resultados negativos desde que los Potros de Hierro residen en Quintana Roo.

Desde mediados de los setenta ambas escuadras se han  enfrentado setenta y cuatro veces  con amplio margen positivo para los norteños (28 ganados), y con  veintinueve empates y apenas diecisiete victorias para los atlantistas.

Ya a la hora del pitazo inicial, no caben dudas que el aspecto más emotivo resaltará con los primeros segundos del ‘profe’ Cruz en frente a su ex equipo. Una situación que entrañarámuchos recuerdos debido al campeonato(2007) que impulsó la carrera profesional del michoacano.

Enfrente, y pensando en aquel equipo, solamente estará Daniel Guerrero y todo un panorama de incertidumbres para el cuadro costeño. Desde que inició el Apertura apenas han ganado una vez y suman la mayor cantidad de derrotas (8) entre los dieciocho equipos de la liga.

Además, Rubén Israel llegó a la dirección técnica hace tres juegos y todavía no logró darle el oxígeno que la dirigencia  exige. Una crisis que ya causó el cese del entrenador Wilson Graneolatti en la fecha nueve y que parece difícil de solucionarse en el corto plazo.

Con otra hazaña a la vista, llega la hora dela verdad en el torneo local para un equipo albiazul que saltará al campo del  'Andrés quintana Roo'  (19hs) con las esperanzas de obtener tres puntos y esperar que otros resultados los acerquen hacia las ocho plazas definitivas del ansiado título.