6 de junio de 2013 / 12:37 a.m.

Primera en la actual clasificación de la FIFA, España se siente fortalecida pese a un año irregular, en que sufrió un empate por 1-1 de local ante Finlandia en las eliminatorias mundialistas y debió pelear un duro triunfo, 1-0, de visitante ante Francia para encarrilar su clasificación de cara a Brasil 2014.

El seleccionador que dirigió al equipo en la conquista del último Mundial y Eurocopa, Vicente Del Bosque, siguió confiando en el mismo bloque en el crucial partido de París y ha vuelto a repetir fórmula para la Copa Confederaciones de Brasil, anunciando un plantel que incluye al arquero del Real Madrid, Iker Casillas, y nueve jugadores del Barcelona.

El mediocampista del Madrid, Xabi Alonso, fue la exclusión más importante de la lista final.

Ni la suplencia en el último tramo de liga de Casillas, enfrentado con su ex entrenador José Mourinho, ni las reducidas prestaciones de los equipos españoles en semifinales de la Liga de Campeones frente a rivales alemanes han alterado el plan de Del Bosque, quien apostó por la continuidad y la veteranía de cara al torneo brasileño, preludio del Mundial 2014 en el mismo país.

"Estamos hablando de alguien que ha superado los 100 partidos con la selección. Busco gente comprometida. Nos consta que Casillas está bien y es uno de los nuestros", justificó Del Bosque sobre la inclusión del capitán, aunque no aclaró posteriormente si formaría en el once por encima del barcelonista Víctor Valdés o Pepe Reina, del Liverpool: "Iker es un símbolo pero aún no he decidido quien será titular. En los amistosos jugaremos con los tres y después veremos", comentó.

Más allá de la baja de Alonso, la convocatoria presenta pocas novedades respecto a la Eurocopa de 2012.

"En el último partido contra Francia, el equipo dio grandes muestras de coraje, buen juego y emoción. No ha cambiado nada. Ninguno nos ha dicho que no cree conveniente venir", argumentó Del Bosque, quien ya dirigió a "La Roja" en su única presencia previa en Copa Confederaciones, en Suráfrica 2009, cuando acabó tercera, ganando en la final de consolación al país anfitrión tras una inesperada derrota sufrida ante Estados Unidos en semifinales.

Tanto el glorioso presente de España como el palmarés personal del seleccionador carecen del tercer trofeo internacional en relevancia. Conquistados el Mundial y las dos últimas Eurocopas, la actual generación se presenta en Brasil con ganas de asegurar el último torneo que le falta para completar el gran triplete.

España tiene un fogueo el sábado contra Haití en Miami, y repetirá ensayo el 11 de junio contra la República de Irlanda en Nueva York, antes de debutar en el torneo contra Uruguay el 16, en Recife.

El equipo de Del Bosque ya venció a los "charrúas" por 3-1 el pasado 6 de febrero en cotejo amistoso y se reencontrará con muchos futbolistas que compiten en la liga española como Diego Lugano, Diego Godín, Cristian Rodríguez, Gonzalo Castro o Christian Stuani.

Los restantes rivales del Grupo B, Tahiti y Nigeria, se antojan menos rocosos que el combinado de Oscar Tabárez, al que España derrotó con dos tantos de Pedro Rodríguez y uno de Cesc Fábregas.

El núcleo duro de la selección sigue alimentándose de la cantera del Barsa, pero no figura el veterano central Carles Puyol, operado de la rodilla en el tramo final de la temporada.

Sí regresan, junto al reciente campeón de Europa con el Bayern Munich, Javi Martínez, el goleador del Chelsea Fernando Torres y el delantero del Barsa, David Villa, quien se perdió la última Eurocopa por lesión.

El máximo goleador de la historia de la selección española tendrá una oportunidad dorada para desquitarse de su decepcionante campaña y subir su cotización en el mercado ante la perspectiva de un posible traspaso; aunque se mantiene la incógnita sobre si Del Bosque apostará en la delantera por el "Guaje", Torres, o un ariete falso como Fábregas, quien ya destacó en ese rol en la Eurocopa.

España, cuyo estilo de fútbol combinativo ha sido ampliamente elogiado en los últimos años, se presenta en Brasil como favorita pero también con renovada necesidad de reafirmar su jerarquía mundial a un año de la gran cita mundialista.

Su última competencia internacional, en los Juegos Olímpicos de Londres, se saldó con un sonoro fracaso al caer en primera ronda, y quizás por ello Del Bosque haya desestimado el concurso de los jóvenes que integraron mayormente ese combinado en beneficio de la vieja guardia.

Alemania, joven y descarada, acecha en el ránking de la FIFA y las competiciones europeas de clubes; así como el resto de candidatos, pendientes de que "La Roja" patine en un torneo por primera vez desde 2009, cuando aquel inesperado revés ante Estados Unidos, y alimentar así esperanzas de destronamiento.

Ap