29 de enero de 2013 / 10:13 p.m.

El subprocurador regional de Morelia, Marco Vinicio Aguilera Garibay, señaló que el arma está prohibida para ser usada por civiles.

 Morelia • El arma que un sujeto detonó la noche del pasado lunes al interior de Ciudad Universitaria, con la que presuntamente lesionó a dos personas, perteneció a un agente de la Policía Federal y tendría un reporte de robo.

El subprocurador regional de Morelia, Marco Vinicio Aguilera Garibay, señaló que por tratarse de una pistola calibre 9 milímetros, la cual está prohibida para ser usada por civiles, Antonio Medina, quien resultó detenido en Ciudad Universitaria, será puesto a disposición esta tarde ante la delegación de la Procuraduría General de la República.

El arma incautada es una Pietro Berreta que contaba con nueve cartuchos útiles, la cual presentemente fue detonada por el detenido para amenazar y despojar de la llave de un vehículo a unos empleados de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, quienes montaban una guardia debido a la huelga que estalló en la casa de estudios.

Posteriormente, de acuerdo con la versión de la Procuraduría de Justicia del Estado, Antonio Medina se internó entre los edificios del campus universitario hasta donde fue seguido por agentes de la Policía Estatal Preventiva, quienes fueron recibidos con al menos un disparo antes de que lograran someterlo.

En este sentido, el subprocurador de Morelia mencionó que las diligencias para que el detenido sea puesto a disposición de la PGR deberán de concluir hoy, para que la procuraduría que atiende los delitos catalogados en el Código Penal Federal cuente con tiempo suficiente para la integración del expediente antes de que fenezca el plazo de 48 horas que marca la ley para que una persona sea procesada.

Dependiendo de la clasificación del delito, el presunto responsable podría ser acusado de disparo de arma de fuego o ataque peligroso, pero además ahora se estaría anexando al expediente una investigación para determinar la manera en qué el arma de fuego llegó a sus manos.

Cabe mencionar, que los empleados universitarios que fueron agredidos no presentaron lesiones que pongan en riesgo su vida y no ameritaron hospitalización.

QUADRATÍN