15 de julio de 2013 / 03:13 p.m.

La manifiesta superioridad física en este Tour del centenario clásico ha provocado suspicacias, inevitables en medio del ambiente de sospecha que rodea al ciclismo tras la caída en desgracia de Lance Armstrong. Todo esto pese a que los controles antidopaje en el deporte son ahora lo más rigurosos, agresivos y fiables con respectos a otras disciplinas.

Froome indicó que, por los antecedentes de dopaje en el ciclismo, comprende el por qué de los cuestionamientos e insistió que no le molesta responder.

Sin embargo, sin expresarse con enojo, Froome no ocultó su irritación cuando el dopaje se convirtió en el tema central de su comparecencia ante los medios el lunes de descanso, al día siguiente de su victoria en Mont Ventoux, la etapa reina de este Tour. También fue la primera de un corredor británico en ese temible puerto de montaña en Provence.

"Creo que es bastante triste que estemos aquí al día siguiente de la victoria más importante de mi vida... una victoria muy histórica, hablando de dopaje", dijo Froome. "Aquí estoy, prácticamente me acusan de ser un tramposo y un mentiroso y eso no es placentero".

Froome rechazó cualquier comparación con Armstrong: "Compararme con Lance... Lance hizo trampa. Yo no estoy haciendo trampa. Fin de la historia".

Ap