6 de julio de 2013 / 12:57 a.m.

Monterrey • Como parte del nuevo sistema de justicia penal, la Procuraduría de Nuevo León confirmó que la figura del arraigo desaparecerá para la mayoría de los delitos, y permanecería sólo para aquellos de alto impacto.

Adrián de la Garza, titular de la dependencia, explicó que este paso no se dará hasta en tanto se genere una legislación sobre delincuencia organizada, en la que se advertirá bajo qué circunstancias se permitirá la privación cautelar.

"El arraigo prevalece nada más cuando se trate de asuntos de delincuencia organizada, aunque también no estamos del todo ajeno a que hay corrientes a nivel federal, que se está viendo por la desaparición de la figura del arraigo (en su totalidad).

"Quedan otras figuras, como la prisión preventiva, etcétera, que pueden venir a suplir esta práctica del arraigo que en algunas ocasiones ya se ha dicho que se ha abusado de esta figura", expresó el funcionario.

No obstante, dijo que en el caso de Nuevo León ha sido una herramienta útil para la Procuraduría de Justicia y refirió que a diferencia de las estadísticas de la PGR, existe un alto índice de consignaciones.

"Casi el 95 por ciento de las personas que fueron arraigadas, fueron consignados a diferencia de los números que manejaban a nivel federal, que en el 90 por ciento de los casos arraigaban y no llegaba a judicializarse", precisó.

Al día de hoy, el arraigo se mantiene vigente en el estado, puntualizó De la Garza, y reiteró que su desaparición está en función de los avances en la implementación del sistema de justicia penal.

"En este momento está vigente el arraigo, habrá que ir viendo, en el 2015 entran los últimos delitos, pudieran adelantarse algunos, entran los más graves, que son en los que normalmente se usa el arraigo…son el homicidio, secuestros, y asuntos relacionados con delincuencia organizada".

En tanto, la presidenta del Poder Judicial, Graciela Buchanan, indicó que del 100 por ciento de arraigos solicitados por la Procuraduría de Justicia, ninguno corresponde a delitos del fuero común.

"Yo creo que el porcentaje que tenemos de los arraigos que después son consignados es un 98 por ciento, eso habla de que la Procuraduría ha sido muy cautelosa de solicitar solamente aquellos arraigos en los delitos de alto impacto", indicó.

Durante los años en que el crimen organizado ejerció mayor injerencia en el estado, la figura del arraigo permitió que las consignaciones tuvieran un éxito mayor, ya que la autoridad tenía para investigar a los delincuentes.

LUIS GARCÍA