28 de abril de 2013 / 12:28 a.m.

Aunque no hubo incidentes mayores, la marcha de La Adicción dejó daños materiales a vehículos y al menos tres jóvenes detenidos.

Unos 2 mil fanáticos caminaron en caravana desde la Monumental Lorenzo Garza hasta el Estadio Universitario, con mantas, cánticos y consignas contra los Tigres.

El operativo de vigilancia impidió incidentes durante el trayecto, hasta el momento de llegar a El Volcán.

El filtro para los seguidores del Monterrey se presentaba justo al estar frente a la puerta de acceso a los aficionados de los equipos visitantes, a un lado de la Tigre-Tienda.

La mayoría de los hinchas rayados no traía boleto por lo que tuvieron que seguir su camino hacia la avenida Manuel Barragán.

Al disminuir el cerco de policías, sobre todo de la montada, los fanáticos aprovecharon para lanzar piedras aficionados de Tigres que se "toparon" por accidente con la caravana, además de dañar coches estacionados en esa zona.

Una piedra alcanzó a pegar en el antebrazo a un reportero de un periódico local.

Un policía captó el momento cuando un fanático lanzaba una piedra sobre un grupo de personas con la playera de Tigres pero lo único que hizo fue darle una pequeña patada en el trasero y conminarlo a que dejara de tirar proyectiles.

Ya en la avenida Barragán, hubo lluvia de proyectiles hacia aficionados con camiseta amarilla que caminaba por la acera del estacionamiento del Estadio de Beisbol Monterrey.

Aunque se ha planteado en otras ocasiones, los riesgos de incidentes y brotes de violencia se reducirían si el "retén" para los fanáticos que no portan boleto les impidiera llegar al perímetro del estadio.

Tomás Víctor López