27 de enero de 2013 / 06:46 p.m.

Monterrey.- Ante la actualización en los reglamentos para los “"vecinos ruidosos"” por parte de los ayuntamientos del área metropolitana, el Arzobispo de Monterrey dijo estar de acuerdo pues la comunidad no debe de dañar a terceros con el escándalo.

Rogelio Cabrera López, manifestó que si bien las familias pueden divertirse y realizar fiestas deben de estar consientes de que sus vecinos pueden estar enfermos o tienen que cumplir con obligaciones como el levantarse temprano para ir a trabajar.

“"Debemos sí reglamentarla porque luego hay vecinos enfermos o hay gente que tiene que trabajar y concentrarse, yo creo como en todos los condominios debe de haber un reglamento al cual todos obedezcamos y que tal vez un día a la semana se permita ampliar el horario también de la fiesta, pero no puede ser indiscriminado.

“"La fiesta no significa dañar a terceros, los altos volúmenes no son necesarios, la gritería exagerada tampoco es correcta, el alcohol también tomado en exceso no es favorable, es la fiesta normal que alegra el corazón y une a las familias"”, expresó.

Cabrera López señaló que la comunidad estaba acostumbrada a que cada quien hacía lo que quería en su casa, pero lo ideal es que exista un respeto y sólo con multas se lograra.

“"A veces hay personas que no obedecen, sólo con multas, ojala que lo entendamos razonablemente”", puntualizó.

En su mensaje durante la homilía realizada este domingo, el Arzobispo comentó que el ser humano necesita celebrar y llenar su vida de gozo, no sólo de tragedia.

“"La vida no es sólo dolor y preocupación, la vida también es una fiesta y toda fiesta fortalece el corazón, toda fiesta llena el alma y la prepara al encuentro con los demás"”, dijo.

Refirió que México es un pueblo feliz y la terapia es la fiesta, que es la curación del corazón, siempre y cuando no se abuse del alcohol.

MARILÚ OVIEDO