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29 de junio de 2013 / 05:58 p.m.

El Vaticano.- • El Papa Francisco impuso hoy la insignia litúrgica del "palio" a tres arzobispos mexicanos que fueron designados en sus puestos en los últimos 12 meses, durante una misa en la Basílica de San Pedro.

Se trata de los pastores de las arquidiócesis de Monterrey (Nuevo León), Rogelio Cabrera; de Tuxtla Gutiérrez (Chiapas), Fabio Martínez Castilla; y de León (Guanajuato), Alfonso Cortés Contreras.

Ellos llegaron hasta Roma acompañados por diversos grupo de fieles, algunos de los cuales casi no alcanzan boleto para ingresar a la celebración en la basílica vaticana, debido a la gran demanda de espacios para ver al nuevo pontífice, Jorge Mario Bergoglio.

De hecho y en forma de broma, el viernes por la noche el propio Rogelio Cabrera dijo durante una misa en el Pontificio Colegio Mexicano de Roma, que estaba más preocupado por conseguir boletos para sus invitados que por el "palio" mismo.

Pero luego aclaró que finalmente pudo solucionar el problema y asegurar los lugares necesarios.

No ocurrió así con sacerdotes y religiosos, quienes no pudieron conseguir boletos a pesar de haber presentado su solicitud con varias semanas de anticipación.

En la fiesta de San Pedro y San Pablo, celebrada en la capital italiana como el "Día del Papa", Francisco impuso el "palio" a 34 arzobispos provenientes de diversos países del mundo, entre ellos los tres mexicanos.

El "palio" es una faja de lana blanca con cruces negras que simboliza la autoridad de los jerarcas católicos y su cercanía ideal con el obispo de Roma.

"A mi me tocó recibir ya un palio anterior con el Papa Benedicto, él me nombró arzobispo de Monterrey y ahora me ha tocado con el Papa que ha recibido la estafeta, como un corredor veloz", dijo Cabrera.

"Esto me da mucho ánimo, él viene con su palabra y con su pastoreo a animar a todos los obispos del mundo a recordar lo esencial", agregó.

En la celebración participó también Eugenio Lira Rugarcía, obispo auxiliar de Puebla y secretario de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), quien destacó que la presencia de los arzobispos en Roma demuestra que la Iglesia católica en México "está muy viva".

"Hemos tenido entonces algunas renovaciones, algunos arzobispos han terminado sus servicios al frente de algunas arquidiócesis, han renunciado por llegar al límite de edad y se han dado estos cambios", indicó.

"Veo con mucho entusiasmo a los tres arzobispos, llenos de amor a la gente y de espíritu de servicio. Para nosotros es muy significativo", apuntó.