Agustín Martínez
6 de noviembre de 2013 / 03:14 p.m.

Con golpes diversos, gaseado y semidesnudo quedó un profesor de educación superior, al ser asaltado por un taxista y otro sujeto en la zona sur de Monterrey.

Después de haber estado en una cantina en el centro, el afectado abordó el auto de alquiler, pero luego subió el cómplice y ambos lo atracaron en el camino, despojándolo de 370 pesos.

El hecho trascendió alrededor de las 5:30 horas en las calles Juventino Rosas y José Eleuterio González, en la colonia Buenos Aires El Realito.

En ese lugar fue auxiliado por la Cruz Roja el maestro Rafael Martínez Hinojosa, de 58 años de edad y quien dijo tener su domicilio en la colonia Sierra Morena, en el municipio de Guadalupe.

Fueron habitantes de la mencionada zona quienes alertaron a las autoridades y corporaciones de auxilio, al ver a la persona en el suelo a un lado de la calle. Oficiales de la Policía Municipal encontraron a Martínez Hinojosa boca abajo y con el pantalón a la altura de las rodillas; sus zapatos y cartera con documentos estaban regados a pocos metros.

Al ser localizado el profesor manifestó estar adolorido del cuerpo y con ardor en los ojos y la cara, asegurando haber sido golpeado y rociado con gas lacrimógeno.

Indicó que durante la noche y madrugada estuvo ingiriendo bebidas alcohólicas en una cantina del centro de Monterrey, y como a las 5:00 decidió regresar a su casa.

Abordó un taxi en las calles Guerrero y Arteaga, pero al avanzar algunas cuadras subió otro individuo que al parecer estaba de acuerdo con el conductor.

Afirmó el profesor que ambos lo amenazaron a largo del trayecto y, a la altura del sector Buenos Aires, se dirigieron a una calle solitaria, donde lo golpearon, bajaron y gasearon. En el momento lo despojaron de 370 pesos que traía en su cartera, arrojando sus credenciales y sus zapatos al suelo.

Paramédicos de la Cruz Roja le brindaron los primeros auxilios y lo trasladaron a las instalaciones de dicha institución en Guadalupe, donde sería atendido en forma más adecuada. Acerca de los delincuentes nada se sabe, pues la víctima no pudo aportar mayores datos debido a que no alcanzó a verlos bien.