Luis García
5 de septiembre de 2013 / 02:28 a.m.

 

Monterrey.- • Tras los señalamientos del ex alcalde de San Pedro, Mauricio Fernández Garza, en el sentido de que la mejora en seguridad de Nuevo León obedecía a los operativos federales, autoridades del estado aseguraron ellos también han colaborado a este propósito.

Jorge Domene, vocero de seguridad estatal, indicó que si bien nadie se puede colgar la medalla de este logro, las acciones emprendidas en la entidad han coadyuvado a un repunte en los índices, que el presidente Enrique Peña Nieto presumió en su primer informe.

 

El primer mandatario sostuvo el pasado lunes que en lo que va de su administración, Nuevo León ha reducido en 46.5 por ciento los homicidios dolosos.

 

“Pues yo nada más puedo referir lo que yo veo, lo que sé, lo que está y que si bien no podemos ponerle la medalla a una sola entidad queda en claro que Nuevo León ha hecho su parte y que muchos de los resultados que se están logrando es gracias a eso”, expresó.

 

Al presentar el balance mensual en materia de seguridad, el funcionario estatal destacó los rubros a la baja, haciendo hincapié en que desde la Federación se reconoce el esfuerzo realizado por las autoridades del orden local.

 

“Fue mencionado inclusive entre el informe del señor Presidente el reconocimiento a Nuevo León por el esfuerzo que se ha venido haciendo, los números ahí están, no es otra cosa más que resultados, hechos.

 

“Nosotros hemos optado por ponernos nuestras propias metas más allá de comparaciones, porque finalmente como el gobernador lo decía ayer (martes), si nosotros no hacemos lo que nos toca difícilmente alguien lo va a venir a hacer por nosotros”, subrayó el vocero.

 

Milenio Monterrey publicó la opinión del ex alcalde de San Pedro, Mauricio Fernández Garza, en la que advertía que la disminución en la cantidad de homicidios no podría atribuirse a ninguna fuerza y menos del Estado, pues a su parecer, quién más trabajo realiza es el Ejército Mexicano.

 

El ex presidente municipal manifestó que desde su punto de vista, el Gobierno del Estado es el que se cuelga las medallas, en tanto que los militares prefieren mantener un perfil más bajo en materia de reconocimientos.