28 de julio de 2013 / 09:43 p.m.

Monterrey.- • La exclusión de la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes, en el evento donde se puso la primera piedra del Centro Comunitario en San Bernabé y que fue presidido por la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, es una muestra de cómo los programas de apoyo se partidizan, aseguró el diputado local del PAN, Alfredo Rodríguez Dávila.

Aunado a la falta de medición de resultados de programas aplicados por la Secretaría de Desarrollo Social, los tintes partidistas en la repartición de apoyos en las zonas marginadas provocan que no se tenga un retrato claro de la situación real de la pobreza en Nuevo León, indicó.

Por ello, Rodríguez Dávila pidió al Gobierno del Estado dejar ese tipo de prácticas donde se trata de obtener ventaja electoral.

"Efectivamente, hemos visto que desde que cambió la administración federal se han incrementado al doble los programas asistenciales en el municipio de Monterrey, eso me da gusto porque soy de Monterrey, pero cuestionamos un poco que si hay otras zonas de mayor marginación donde se podría también ampliar el programa, por qué no se utiliza, por qué nada más ayudar a un segmento de la población cuando se podría ayudar a muchísimos", mencionó.

Por su parte, el diputado local del PRI, Gustavo Caballero Camargo, indicó que a lo largo del tiempo los programas de apoyo social se han aplicado en zonas rurales, descuidando el área metropolitana donde también existe pobreza.

"No podemos tapar el sol con un dedo, hay pobreza y los programas que se efectuaron en los sexenios anteriores eran muy tendientes a salir al campo, al área rural, y se descuidaron los grandes centros urbanos, las grandes áreas metropolitanas donde hay mucha pobreza", indicó.

Consideró además que la evaluación de programas sociales tendría que tener nuevos criterios y la aplicación de recursos en esta área debería realizarse también en las metrópolis donde se acumula una cantidad importante de gente que requiere este tipo de apoyos.

De acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de las Políticas de Desarrollo Social (Coneval), Nuevo León es el estado con menos pobreza, pero no existe una medición de cómo los programas sociales estén mejorando la calidad de vida de los 986 mil habitantes que viven en estas condiciones.

SANDRA GONZÁLEZ CORTÉS