25 de mayo de 2013 / 02:56 p.m.

Ciudad de México  • La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en conjunto con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) aseguraron en Ensenada, Baja California, un cargamento valuado en más de dos millones de pesos de pepinos de mar, caballitos de mar y vejigas de totoabas que saldrían ilegalmente del país para comercializarse en el mercado asiático.

La procuraduría reportó que se trataba de 898 mil 660 ejemplares de pepino de mar, secos; 78 mil 676 ejemplares muertos de caballitos de mar y cerca de mil cajas de vejiga congelada y seca de totoaba. Todas estas especies marinas están en la categoría deriesgo y peligro crítico en la legislación nacional NOM-059-SEMARNAT-2010 y demás ordenamientos internacionales en la materia, por lo que su comercio está regulado por la Semarnat y requiere cumplir con restricciones y permisos especiales.

Los ejemplares estaban escondidos en un cargamento autorizado de curvina, medusa, pepino de mar de la variedad Badionatus y aleta de tiburón. Los caballitos de mar mezclados en 42 bultos con aletas de tiburón; los pepinos en bolsas de plástico.

Los ejemplares muertos de pepino de mar recuperados pesaron 686 kilos y son de la especie Isostichopus fuscus, que está incluida en la NOM-059-SEMARNAT-2010 bajo la categoría Protección Especial. En tanto, los ejemplares secos de caballito de mar pertenecen a la especie Hippocampus ingens, sumaron 197 kilos y también están incluidos en dicha norma bajo la categoría Protección Especial.

También se aseguraron 108 kilogramos de panza seca, 21 cajas de vejiga seca y 955 cajas de vejiga congelada presumiblemente de Totoaba (Totoaba macdonaldi), la vejiga congelada se encontraba mezclada con otra especie pesquera llamada Curvina; una vejiga seca de Totoaba llega a pesar hasta 500 gramos.

La Totoaba está incluida en la citada norma bajo la categoría Peligro de Extinción y solo puede exportarse con fines excepcionales y garantizando que no se ponga en riesgo mayor la supervivencia de la especie.

REDACCIÓN