11 de marzo de 2013 / 08:10 p.m.

 

Los familiares de las 34 personas que fueron capturadas por el Ejército mexicano por estar presuntamente ligados al crimen organizado y que fungían como guardias comunitarias de Felipe Carrillo Puerto (La Ruana), en Michoacán, pidieron la intervención del presidente Enrique Peña Nieto para liberar a los detenidos, pues dijeron que son inocentes.

Los campesinos, quienes se manifestaron afuera de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SEIDO) señalaron que las armas de fuego que tenían sus parientes se las arrebataron a los integrantes de “Los Caballeros Templarios” que viven en su comunidad y que han cometido una serie de abusos.

Las esposas, madres, hermanas y otros familiares advirtieron que en caso de no recibir el apoyo del presidente de la República, se armarán para defender a su comunidad de los diversos grupos criminales que operan en esa región de Michoacán.

"“Dejen en libertad a los muchachos que se trajeron, son inocentes, son personas al igual que nosotras, trabajadoras del limón, que dejaron a su familia, esposas a sus hijos. Ellos agarraron las armas para defendernos de Los Caballeros Templarios, porque ya de plano era mucho lo que estaban haciendo”", expresó una mujer.

-¿Qué hacían?

-“"Subieron mucho las tortillas, subieron la carne, nos estaban cobrando por las cajas de limón que empacábamos, ellos se quedaban con una parte. Se trabajaba tres días a la semana, con esos tres días usted cree que íbamos a mantener a las criaturas y aparte nos quitaban dinero”".

La denunciante mencionó que a los dueños de las camionetas que transportan el limón tienen que pagar a “Los Templarios” 200 pesos por carro, situación por los que están en la pisca de limón les bajan el pago, además de que también tienen que pagar por poder trabajar.

-¿Quién les dio las armas a los muchachos?

-"“Se las quitamos a Los Caballeros. En La Ruana, agarramos Caballeros, cuando nos empezamos a levantar en armas todos estábamos diciendo: allá vive un fulano, es Caballero. Íbamos todos y les quitábamos las armas"”.

Comentaron que los policías municipales y estatales en esa zona son “punteros” de los Templarios, por lo que decidieron quitarles también las armas, chalecos y las camionetas.

"“Esas armas que traían los muchachos, son de los Caballeros”".

Las denunciantes comentaron que sus familiares no tienen abogado, más que el de oficio, y que les informaron que van a ser trasladados a penales de Matamoros, Veracruz y Estado de México.

La semana pasada, en conferencia de prensa, tanto funcionarios de Segob y de PGR aseguraron que los detenidos fueron armados por el Cártel de Jalisco Nueva Generación, grupo ligado al capo Joaquín “El Chapo” Guzmán.

— RUBÉN MOSSO