17 de febrero de 2013 / 04:02 p.m.

Monterrey • Pese a que Monterrey tiene un déficit en materia de participación ciudadana, la inseguridad y otras problemáticas han provocado que cada vez más personas se involucren para exigir respuestas a las autoridades, aseguró la activista y académica Indira Kempis.

Detalló que los hechos delictivos y los problemas que aquejan a la sociedad regiomontana son una gran área de oportunidad para incrementar la participación ciudadana.

La activista y politóloga indicó que se han realizado estudios por parte de organizaciones internacionales para medir la participación de los regiomontanos, como la encuesta que realizó Corpovisionarios por Colombia, en conjunto con la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

De acuerdo al estudio, uno de cada diez nuevoleoneses ha participado en la vida pública de la entidad, esto se traduce en la baja participación en el activismo de las organizaciones sociales, así como en asociaciones o asambleas comunitarias.

“Tenemos una gran área de oportunidad, a pesar de que Monterrey pueda parecer una ciudad poco participativa o poco involucrada en los problemas públicos, esto no quiere decir que sea una sociedad que no se da cuenta de lo que está pasando”.

Kempis advirtió que la falta de participación ciudadana es como un caldo de cultivo para la delincuencia organizada, por lo que es importante que la ciudadanía permanezca en la entrada de los problemas pero también en la salida, con la finalidad de prevenir y reaccionar ante los conflictos sociales.

"Aunque sea con pasos pequeños y con algunos avances, quizá muy poquito, pero muy efectivo, pero se está teniendo esta importancia de que la gente participe, donde pueda y como pueda, pero que lo haga".

La activista dijo que aproximadamente de seis años a la fecha, por el incremento de la violencia y la incidencia de delitos, ha aumentado el interés de la población para saber qué acciones públicas o privadas puede hacer para incidir en la solución de los problemas.

Ante la inoperancia de las instituciones del estado, la activista reiteró que es importante transformar la indignación y la inconformidad en áreas de acción específicas para lograr cambios en las instituciones públicas.

"Esto lamentablemente ha tenido que ser así, pareciera que en México repetimos la historia, que hasta que no nos llega el agua al cuello, hasta que no nos lastima una situación, hasta que no nos duele algo, entonces reaccionamos", dijo Kempis.

CYNTIA SALAZAR