31 de enero de 2013 / 02:51 a.m.

Un homosexual originario de San Luis Potosí fue consignado al Juzgado Segundo de Monterrey como presunto responsable de la muerte violenta de su compañero sentimental.

Monterrey.- • Porque presuntamente asesinó a su compañero sentimental, a quien empujó y, al caer, se golpeó la cabeza, un homosexual originario de San Luis Potosí fue detenido y consignado al Juzgado Segundo de Monterrey.

Armando Antonio Hernández, de 18 años de edad, fue detenido en el transcurso del mediodía del pasado domingo por elementos del grupo de homicidios de la Agencia Estatal de Investigaciones.

Los ministeriales lo ubicaron como presunto responsable de la muerte violenta de Santiago Gutiérrez Bautista, quien murió en el cuarto que rentaban, ubicado en la avenida Progreso número 709, en la colonia Asarco, en esta ciudad.

La autopsia reveló que Gutiérrez Bautista pereció a consecuencia de contusión profunda de cráneo y vertebromedular.

De acuerdo a las investigaciones que realizaron los policías, horas antes de los hechos, Armando Antonio estaba ingiriendo bebidas embriagantes en compañía de uno de sus primos, en un antro establecido cerca de la Alameda Mariano Escobedo.

Tras permanecer varias horas en el negocio, Armando y su primo regresaron al domicilio, donde los esperaba Santiago.

Los tres siguieron bebiendo y, alrededor de las 2:00 horas del pasado 27 de enero, Armando decidió ir a dormir, pero alcanzó a escuchar cuando supuestamente su primo le proponía a Santiago sostener relaciones sexuales.

Aparentemente por esa situación, Armando se levantó y discutió con Santiago, a quien le propinó un golpe en el pecho que lo hizo caer y causarse la lesión por la que finalmente murió.

Sin embargo, al rendir su declaración preparatoria, el presunto homicida aseguró que lo empujó solo para evitar que saliera de madrugada, porque quería seguir bebiendo con su primo, pero en otro lugar.

El acusado agregó que, cuando vieron caer a Santiago, pensaron que por lo ebrio se había quedado dormido, por lo que con ayuda de su primo lo acomodó en el colchón y fue hasta antes del mediodía del domingo cuando se percató de que no reaccionaba.

Redacción