15 de agosto de 2013 / 03:05 p.m.

 Cancún Centro • Desconocidos que viajaban a bordo de una motocicleta dieron muerte a tiros al comandante en jefe de vigilancia nocturna de la dirección de Seguridad Pública Municipal, esta tarde cuando salía de su vivienda en la Región 209, en una zona popular de esta ciudad.

Los dos sujetos dispararon prácticamente a boca de jarro contra el comandante Gumersindo Martínez Gómez, de 49 años de edad, informó el titular de Seguridad Pública, Jesús Aiza Kaluf, quién informó que el jefe policiaco sacrificado salía después de comer en su casa con su familia.

Aproximadamente a las cinco de la tarde, dos ejecutores llegaron en una motocicleta Italika, FT-125, roja con matrícula C-52-HP, y otros dos un automóvil dorado, los dos vehículos se estacionaron frente a la casa número 27, Manzana 11, de la región 219, para esperar la salida de su víctima.

Gumersindo Martínez Gómez, tenía en la corporación la clave Indio y tenía como responsabilidad los servicios de vigilancia y patrullaje nocturno de la ciudad. Su expediente se servicios estaba limpio. “Se trataba de uno de los elementos más confiables de la corporación”, aseguró Aiza Kaluf.

Cuando Gumersindo salió acompañado por uno de sus hijos, uno de los ejecutores bajó del auto y abrió fuego con una pistola calibre nueve milímetros contra el policía, quien recibió tres balazos, dos en el cuello y otra en la pierna derecha.

Los sicarios abandonaron la motocicleta a unos metros del sitio del crimen y abordaron el auto Tsuru dorado, para escapar, informó el director de la Policía Judicial del Estado, Arturo Olivares Mendiola.

Peritos del Forense encontraron seis casquillos percutidos de nueve milímetros, así como otro de calibre 45 y una bala.

El director de Seguridad Pública, Aiza Kaluf, informó que el policía sacrificado era su amigo personal y aseguró que su familia recibirá todo el apoyo posible de la corporación a la que sirvió.

Aiza Kaluf comentó que el comandante Gumersindo había expresado temores de ser ejecutado, siempre llevaba consigo su arma de cargo, aún en sus descansos; el secretario de la corporación descartó cualquier posible vínculo con delincuencia organizada y expresó que el crimen fue una venganza.

“Yo había platicado con él muchas veces me dijo que estábamos apretando mucho el combate al narcomenudeo y quería sentirse protegido, por eso le permití llevarse el arma de cargo a su casa, él llevó a prisión a muchos presuntos narcomenudistas”, agregó Aiza Kaluf.

La zona del crimen fue acordonada y bajo resguardo del Ejército y la Judicial del Estado.El cuerpo fue llevado al Servicio Médico Forense para la necropsia de ley.

 — FERNANDO MERAZ