8 de marzo de 2013 / 01:33 p.m.

En México la violencia se presenta en sectores de mujeres más jóvenes y está “"relacionada con las erráticas políticas de seguridad, laboral, económicas y educativas instrumentadas durante los pasados sexenios panistas, que por lo que podemos percibir no tendrán grandes cambios en el transcurso del gobierno de Enrique Peña Nieto”", de acuerdo con el proyecto Violencia Juvenil en América, realizado por el Colegio de México y el Centro Internacional de Investigación sobre Desarrollo.

El estudio reveló que entre el año 2000 y el 2008, en pleno auge del panismo, en México fueron asesinados 36 mil 444 adolescentes y jóvenes entre 10 y 29 años de edad.

Además, de que del total de los homicidios de jóvenes, 12.3 por ciento, 4 mil 500, correspondieron al sexo femenino, por “"problemas escolares y comunitarios, el desempleo, la exclusión social, la discriminación, la violencia doméstica y las relaciones con personas vinculadas con el crimen y armas, entre otros"”.

En un estudio presentado recientemente por la subsecretaria de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Lía Limón, en el Senado de la República, refiere que las nueve entidades que registran una tendencia creciente de homicidios de mujeres son Chiapas, Chihuahua, Distrito Federal, Durango, Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Sinaloa y Sonora.

En el Día Internacional de la Mujer cuyo lema “Es hora de actuar para acabar con la violencia contra la mujer”, Hortensia Aragón Castillo, coordinadora nacional de Foro Nuevo Sol del Partido de la Revolución Democrática consideró que "“la pasividad gubernamental para frenar los delitos"” ha llevado a decretar una alerta de género, sobre todo por el número de feminicidios donde las víctimas corresponden al sector juvenil.

Según ese estudio –apuntó-, de esos homicidios cometidos en contra de mujeres 54% involucraron un arma de fuego. En el estado de México, tan sólo este año se han documentado siete feminicidios y la desaparición de más de 100 mujeres. De esos casos, tres asesinatos ya han ido resueltos y unas 40 mujeres han sido localizadas. Sin embargo, en tres años las desapariciones suman más de mil y los feminicidios rebasan los 120.

En Morelos, en lo que va de la actual administración se han presentado 27 feminicidios, siete de ellos en lo que va de este año.

En Coahuila, la Procuraduría General de Justicia informó que durante 2012 se consumaron un total de 110 homicidios dolosos contra mujeres, y en lo que va del año suman ya 16 en todo el estado.

En Hidalgo, de acuerdo con información proporcionada por la Procuraduría del Estado, de 2009 a 2011 han ocurrido 93 asesinatos de mujeres. De ellos, la autoridad revela que se desconoce la edad de 60 de las víctimas, 17 tenían entre 21 y 30 años, 10 más entre 11 y 20 años y en ocho de 40 a 60 años.

En Chiapas, hasta diciembre del año pasado se tenían registrados 43 casos de feminicidios sin resolver y muchos otros de violencia en sus distintos tipos basados en diferencias de género, que coloca a dicho estado entre los nueve estados del país con mayor incidencia.

El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio y Católicas por el Derecho a Decidir reportaron que en los últimos dos años del pasado sexenio se cometieron cuatro mil 112 asesinatos de mujeres y se contabilizaron tres mil 976 desaparecidas.

La violencia de género se castiga con a penas 40 años de cárcel, por lo que sigue siendo inevitable que cada vez con mayor frecuencia un mayor número de mujeres aparezcan como víctimas de este tipo de acontecimientos.

Para Aragón Castillo, con dichos datos queda claro que el retorno del PRI a la presidencia de la República no ha logrado evitar que desde finales del año 2012 y a la fecha prácticamente sigamos conociendo de crímenes de ese tipo cometidos en todo el territorio nacional. “Desafortunadamente la violencia contra las mujeres no se remite solamente a los casos en lo que éstas han perdido la vida”, acotó.

"“Hay más de 26 mil desapariciones forzadas reconocidas por el gobierno de Peña Nieto y con la explotación sexual con fines de trata en estados como Veracruz, Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Zacatecas, Durango, Chiapas, Oaxaca, estado de México, Hidalgo, Baja California Sur, Chihuahua, Guerrero, Jalisco, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tabasco, Tlaxcala y Zacatecas, ubicados por las autoridades como los que presentan mayor incidencia de dicho delito, que genera ganancias para sus operadores por 10 mil millones de dólares anuales, pero ante el cual no se hace nada”".

 — BLANCA VALADEZ