18 de marzo de 2013 / 12:42 a.m.

Tlaxcala • El Gobernador del Estado, Mariano González Zarur, acompañado por sus hijos, acudió a la misa de cuerpos presentes que ofició el Obispo de Tlaxcala, Francisco Moreno Barrón, en el Centro Deportivo de Jesús Tepactepec, del municipio de Nativitas.

A su llegada, el mandatario saludó y escuchó a los familiares de los fallecidos, quienes a su vez le agradecieron su respaldo económico para hacer frente a los gastos funerarios, pero –sobre todo- por su solidaridad demostrada inmediatamente después de que se produjo la tragedia.

El Gobernador reiteró, por su parte, que mantendrá todo su apoyo tanto para los lesionados y sus familias, como para los deudos, tal y como lo ha hecho hasta ahora, en coordinación con el Gobierno del Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, y con el mandatario poblano, Rafael Moreno Valle.

Al iniciar la misa, el Obispo agradeció la presencia del mandatario tlaxcalteca, quien estuvo acompañado por su hija Mariana González Foullon, presidente Honorífica del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), así como por su hijo Mariano González Aguirre.

El jerarca católico también destacó la presencia en este acto solemne de la Procuradora, Alicia Fragoso Sánchez, y del alcalde de este municipio, Javier Quiroz Macías, así como de su esposa María Cruz Medel García.

En su mensaje a los asistentes, el Obispo llamó a la reflexión y expuso la necesidad de evitar todo lo que ponga en riesgo la integridad física de las personas durante las celebraciones religiosas.

Consideró que para el pueblo tlaxcalteca es muy importante el uso de la pólvora en sus frecuentes y variadas fiestas, y aunque expuso que no es necesario suprimirlas, sí planteó evitar nuevos incidentes como el ocurrió en Jesús Tepactepec.

“Hago un llamado a la conciencia del pueblo tlaxcalteca para reflexionar y poner medidas oportunas que garanticen el uso responsable y ordenado de la pólvora y todo tipo de explosivos”, destacó.

También subrayó la importancia de acatar la legislación en la materia y no efectuar celebraciones sin el conocimiento de las autoridades correspondientes.

Finalmente, el Obispo ofreció oraciones para las 17 personas fallecidas durante y después del incidente, de las cuales 13 cuerpos estuvieron en el lugar; lo mismo hizo para los heridos que aún permanecen en diferentes hospitales de Tlaxcala, Puebla y la Ciudad de México.

REDACCIÓN