24 de marzo de 2013 / 05:37 p.m.

Cd. de México • Mañana la agrupación regresará a Chicago y por lo menos su vocalista y fundador, Billy Corgan, había señalado por la tarde su intención de visitar los pilares de la cultura totonaca, los abuelos y las nanas que insisten en que quien tiene la necesidad de asistir se debe a que necesitan escuchar un mensaje, que necesitan ser oídos.

En esta ocasión, no solo Corgan asistió al encuentro con el sahumerio en la casa construida con la finalidad de albergar un altar, con flores, adornos y maíz, y siete astros, en una casa de palma, con piso de tierra y en donde la herencia de la lengua totonaca todos los días se manifiesta con los alumnos que asisten a ser instruidos.

Las palabras que Billy Corgan recibió por parte de algunos del consejo supremo no serán reveladas, pues cada mensaje es único e irrepetible. Las preocupaciones personales y sociales de Corgan también tendrán que rastrearse en sus letras, porque tampoco serán hechas públicas, por el amable y sonriente, pero hermético músico.

SOFÍA REYES