12 de julio de 2013 / 09:34 p.m.

Chris Froome perdió parte de la amplia ventaja que llevaba al tope de la clasificación general del Tour de Francia al sucumbir a un ataque de Alberto Contador en la 13ra etapa del viernes, ganada por Mark Cavendish.

Las etapas llanas como la del viernes generalmente no registran grandes novedades, pero el tramo de 173 kilómetros entre Tours y Saint-Amand-Montrond resultó emocionante y demostró que el formidable equipo Sly de Froome puede ser vulnerable.

Recorrido un tercio del trayecto, el pelotón principal se partió en tres y Alejandro Valverde perdió toda esperanza de pelear el título al ceder mucho tiempo por una pinchadura. El ataque de Contador hacia el final, por otro lado, pilló a muchos ciclistas fatigados.

El español Valverde estaba segundo, pero fue desplazado por el holandés Bauke Mollema, en tanto que Contador trepó del cuarto al tercer puesto. Ambos le rebanaron un minuto y nueve segundos a Froome.

El británico aventaja ahora a Mollema por 2:28 minutos y a Contador por 2:45.

Valverde perdió casi diez minutos y bajó al 16to lugar, a 12:10.

El colombiano Nairo Quintana se mantuvo en el pelotón de Froome y cruzó 25to. En la general sigue octavo a 5:18 del líder.

Su compatriota José Serpa, en cambio, quedó en el grupo de Valverde y perdió también casi diez minutos. Figura ahora 26to en la general, a 21 minutos de Froome.

El británico Cavendish tomó la delantera a 100 metros de la llegada y Peter Sagan, quien luce la casaca verde reservada al mejor sprinter, no pudo seguirle el paso.

Fue su segunda victoria de este Tour y la 25ta en total, que lo dejó tercero en la lista de ciclistas que más etapas han ganado en este clásico, empatado con el francés Andre Leducq.

"Mi equipo hizo un trabajo increíble hoy", declaró Cavendish. "Esta noche vamos a brindar con champagne".

El pedalista se sacó un gran peso de encima, lo que se hizo evidente por la forma en que abrazó a su compañero Sylvain Chavanel tras la victoria. El jueves su equipo lo había dejado en gran posición para que se llevase la etapa, pero fue superado en el embalaje por el alemán Marcel Kittel.

"Ayer lo dieron todo y yo los defraudé", afirmó el inglés. "El Tour es la carrera más increíble del mundo. Significa mucho para mí. Cuando pienso en eso me dan ganas de llorar".

Froome, por su parte, dijo que "no hay etapas tranquilas en el Tour".

"Perdí un minuto. Esa es una píldora difícil de tragar porque trabajamos mucho para acumular la ventaja que teníamos", manifestó. "Me alegro de tener todavía dos minutos de ventaja".

Froome afirmó que no le sorprende lo que sucedió el viernes. "Es un recordatorio de que hay que estar alerta siempre en esta carrera".

Además de Cavendish, el que más ganó en esta etapa fue tal vez Contador, quien había sido vapuleado por Froome en los Pirineos y luego en una contra reloj. Su desempeño del viernes le dará impulso con miras al duro tramo de montaña del domingo y a tres etapas por los Alpes programadas más adelante.

El ataque de Contador se produjo en el momento justo y tomó por sorpresa a Froome.

"Cerca del final vimos que muchos ciclistas estaban al límite de sus fuerzas", relató el español. "Había mucha gente que ya no podía más. No podíamos haber pedido un resultado mejor".

El hecho de que Froome haya cruzado la meta solo, sin sus compañeros de Sky, puede ser un indicio de que corre grave peligro y de que podría quedarse aislado ante un ataque de Contador en la montaña.

Sky perdió un miembro cuando el noruego Edvald Boasson Hagen tuvo que abandonar tras fracturarse el codo derecho en una caída que involucró a una veintena de pedalistas al final del tramo del jueves. Y de los siete que quedan, Geraint Thomas corre con una fisura en la pelvis.

El pelotón se dividió tras un ataque del equipo Omega Pharma QuickStep de Cavendish, encabezado por Tony Martin. Froome se pegó al lote de punta.

El objetivo del ataque de Omega era dejar atrás a Kittel, quien lleva ganadas tres etapas en este Tour, y funcionó a la perfección.

No fue algo planeado de antemano, según Cavendish. "Vimos la dirección del viento y decidimos apurar el paso, cansar al pelotón, hasta que se partió", explicó. "Se fundieron".

Un grupo de seis fugados fue neutralizado faltando unos 100 kilómetros.

Poco después Valverde sufrió su percance y sus compañeros de Movistar tuvieron que retrasarse para poder apuntalarlo el resto del trayecto.

Con Valverde fuera de la contienda, el equipo Belkin no tuvo piedad y sacó el máximo provecho para adelantar a Mollema y su compatriota Laurens Ten Dam en la general. Ten Dam quedó quinto.

Belkin apretó tanto el paso que Richie Porte, el principal apoyo de Froome en Sky, se retrasó.

De este modo, Froome cruzó la meta solo y cundió la alarma en su equipo, dado que todavía están por delante varias etapas de montaña.

Ap