13 de abril de 2013 / 02:40 p.m.

Monterrey • Para los deudos de Antonio Montelongo, quien murió durante el ataque de un grupo armado contra una familia en la zona norte, la agresión iba dirigida contra familiares de la novia del joven.

Ellos así lo consideran, en virtud de que el muchacho no tenía problemas con nadie y llevaba una vida sana.

De la misma manera, descartaron que el motivo del ataque haya sido el intento de robo de la motocicleta que pertenecía a Antonio, pues si los delincuentes la hubieran querido, fácilmente se la habrían llevado.

Los restos del joven de 25 años de edad son velados desde el viernes en una funeraria del centro de la ciudad, hasta donde han llegado decenas de personas, entre familiares, amigos y vecinos.

Montelongo Beltrán habitaba en Fomerrey 113, a unas 10 calles de la vivienda de su novia, de nombre Jessica, quien resultó ilesa.

Los que conocieron a Montelongo Beltrán lo describieron como una persona tranquila, sana y dedicaba a su trabajo. Su principal pasatiempo era visitar a su novia.

Sus familiares poco saben de la chica, pese a que ella también visitaba el domicilio de su novio con cierta frecuencia.

Indicaron que la motocicleta la había comprado Antonio hacía apenas unos días, con dinero que le entregaron como finiquito en una empresa en la que trabajó por más de tres años.

Zaira Álvarez Tovar, de 21 años y quien también perdió la vida en el atentado a balazos, era cuñada de Jessica.

En el lugar hubo tres personas heridas, las cuales fueron identificadas como José Roberto Soto Solís, de 25 años; su padre, Roberto Soto, de aproximadamente 50, y Nayeli Rodríguez, de 19.

Informes oficiales revelaron que el primero sufrió una herida de bala en el costado derecho; Roberto presenta golpes en las piernas, y Nayeli tiene un impacto de bala en la parte superior de la espalda.

Los tres permanecen en condiciones delicadas en el Hospital Universitario, donde se espera su recuperación para que puedan declarar ante el agente del Ministerio Público.

AGUSTÍN MARTÍNEZ