9 de junio de 2013 / 01:46 a.m.

 

 

Monterrey.- • Tras una semana de críticas a la delegación estatal de la Secretaría de Desarrollo Social Federal, por la mala atención a los beneficiarios del Programa 65 y Más, por fin los adultos mayores vieron la luz en este asunto.

Un trato agradable, rápido y hasta con cafecito fue el que este sábado recibieron quienes acudieron a realizar el trámite de cambio de tarjeta de débito en los tres módulos que se abrieron este día.

Mediante una visita a las instalaciones de la Sedesol ubicadas en la avenida Churubusco 495, en la colonia Fierro, en Monterrey, se constató que en esta ocasión el trato fue otro.

En esta ocasión, a pesar de que la atención iniciaría a las nueve de la mañana, a los beneficiarios los dejaron entrar a las instalaciones desde antes de las seis de la mañana y no cerrarían hasta atender al último solicitante.

Los entrevistados reconocieron que la atención fue muy distinta e, incluso, ellos también ellos pusieron de su parte para agilizar el trámite de la nueva tarjeta, ya que llegaron desde muy temprana hora.

“Está bien, fíjese que ahora hasta el vigilante nos abrió, pues yo llegué a las cinco y media de la mañana y nos abrieron, hay veces en que son muy déspotas, ahora no, están muy blanditos, muy bien nos están atendiendo.

“Vengo a renovar la tarjeta, ya el trámite lo había hecho abajo del Palacio Municipal, nada más que luego ya nos subieron porque hay que venir a eso de la supervivencia y la tarjeta la dan nada más por cuatro meses. Pero están trabajando bien, gracias a la compañera María Julia de ustedes y al arquitecto Benavides que les empezó a tirar duro porque había veces en que si pueden atender a uno y abrir las sucursales, pues ábranlas”, dijo Carlos García Ramírez, beneficiario del programa.

Los otros módulos que se abrieron para atención a los adultos mayores este sábado fueron el de la calle Zaragoza número 1000, en el centro de Monterrey, frente al palacio municipal, y el de la calle Morelos 501 en el centro de San Nicolás de los Garza.

“Vengo al cambio de tarjeta y nos venimos temprano para poder salir temprano, me tocó el turno número cinco, así es que ya estamos listos, llegué al cuarto a las seis para poder ser de los primeros, y todo muy bien, todos muy amables, nos hablan con mucho cariño, así es que no tenemos queja”, expresó María Guadalupe Flores Cortina, que también acudió a renovar su tarjeta.

Ricardo Alanís