Zyntia Vanegas 
13 de agosto de 2013 / 02:02 a.m.

 

Monterrey • Tres de cada diez ciudadanos niegan el acceso a los domicilios al personal de la Secretaría de Salud que acude con la campaña contra el dengue, impidiendo que se pueda combatir los criaderos.

Argentina Garza, bióloga de la Secretaria de Salud, pidió a los ciudadanos apoyar esas acciones primeramente limpiando los patios de cacharros y llantas y evitando que se acumule agua.

"De cada diez domicilios que visitamos tres son renuentes, así les llamamos a los que no nos permiten el acceso, o que está cerrada y son muchas veces estas casas donde se encuentran los criaderos más potenciales, lo que hacemos es dejar unos folletos donde viene la información", dijo.

El exhorto para apoyar estas medidas es porque este 2013 se ha presentado un 65 por ciento más de casos que el año pasado.

Las estadísticas de la Secretaria de Salud, reporta 856 casos de los cuales seis son hemorrágicos, mientras que en esta misma fecha el año 2012 había 506 de los cuales uno era hemorrágico.

Los brigadistas acuden a las diferentes colonias, desde las 7:00, van bien identificados con chaleco color verde y gafete de la Secretaria de Salud para ingresar al domicilio y revisar cada esquina.

"Los muchachos llegan y se presentan en el domicilio, vienen previamente identificados revisan el patio si encuentran criaderos en botes de agua los voltean o colocan abate en el lugar donde se almacena más agua, como los aires lavados, botes entre otras cosas", señaló.

El abate debe ser colocado con la bolsita en la que se encuentra, sólo se le hace un agujero, para que vaya mezclándose con el agua en el que se deposita.

La especialista agregó que además de las visitas ínter domiciliarias donde se utiliza la moto mochila o rociar con aspersores en las esquinas y lugares donde se encuentran plantas.

Otra de las acciones es que las camionetas circulan entre las calles, el químico no ocasiona daño alguno a las personas, por ello deben abrir puertas y ventanas.

Es importante tomar en cuenta que el criadero del mosquito se desarrolla en agua limpia, por lo que la lluvia que se acumula en botes, llantas y hasta una ficha de refresco puede ser una fuente de riesgo.