30 de agosto de 2013 / 02:50 a.m.

Monterrey.- El número de migrantes muertos por el descarrilamiento del tren "La Bestia" puede ser mucho mayor, dado que varios sobrevivientes señalan que debajo de los vagones quedaron atrapadas algunas personas, señaló el sacerdote Alejandro Solalinde Guerra, activista defensor de los derechos humanos de los indígenas y migrantes.

"El tren venía secuestrado" por grupos de delincuentes que a lo largo del camino vienen operando vía telefónica para cobrarles cuota a los viajeros y, de acuerdo a lo que han dicho algunos sobrevivientes, el descarrilamiento pudo haber sido provocado.

"El tren con frecuencia va en estado de secuestro, la gente arriba va prácticamente amenazada, si no paga la tiran del tren, finalmente es una forma de secuestro, porque incluso se llevan a algunas personas que no tienen quien las rescate", dijo el religioso.

El sacerdote mexicano, quien dirige el albergue para migrantes Hermanos en el Camino, en Oaxaca, demandó la acción de las autoridades para cuidar a los migrantes, sin importar si tienen o no documentación para estar en México.

"Sí es muy triste lo que pasó, y eso desgraciadamente no es el primer evento, tampoco creo que sea el último, porque las condiciones de inseguridad se siguen dando, prácticamente el estado mexicano no ha dado protección a las personas migrantes en tránsito.

Aclaró que ha platicado con varios migrantes que viajaban en el tren. Ellos señalan que en el trayecto, "La Bestia" fue detenida varias veces y el accidente podría deberse a que la maniobra se salió del control de los maleantes, aunque también por el robo de clavos y fierro.

Lamentó que no hay autoridad que proteja a estos viajeros y muchas veces los mismos maquinistas están de acuerdo con los delincuentes que los extorsionan.

Aclaró que a los migrantes ya la ONU los declaró personas en tránsito con irregularidad administrativa. No son ilegales, por tanto.

Recordó que los legisladores mexicanos buscaban que se otorgara un permiso temporal para que pudieran llegar a los Estados Unidos, y allá, sí nos los recibían, regresarán sin problemas, pero no logró.

"México no tiene porqué hacer funciones migratorias a Estados Unidos, por eso los migrantes están condenados a pasar por una ruta peligrosa, clandestinas donde no hay protección para ellos, y es lo que está sucediendo con este accidente".

Francisco Zúñiga