6 de febrero de 2013 / 06:47 p.m.

Los servicios penitenciarios rusos negaron hoy que María Aliójina, una de las dos encarceladas componentes del grupo punk ruso Pussy Riot, haya sido amenazada por sus compañeras de celda.

Las amenazas ""no se han confirmado. La Fiscalía se encargó (de este asunto) y también se hizo una inspección (por el Comité) de Investigación"", afirmó el jefe adjunto del Servicio Federal Penitenciario (SFP), Nikolái Kolésnik, citado por agencias rusas.

Salió así al paso de las denuncias de varios medios rusos sobre las supuestas amenazas de muerte que habría recibido la integrante del Pussy Riot en la prisión.

""El hecho de que alguna de ellas (Aliójina y sus compañeras de celda) hubiera subido quizás el tono de voz no quiere decir que se tratara de una amenaza. Cuando hay un centenar de mujeres en un colectivo, lo más probable es que se trate una cuestión de personalidad"", dijo.

Aliójina fue trasladada a finales de noviembre a una celda de aislamiento en Perm por motivos deseguridad.

""La joven solicitó a la dirección del penal medidas para garantizar su seguridad. Le parecía que las personas con que estaba tenían una actitud negativa hacia ella"", dijo entonces un portavoz del SFP.

En agosto del año pasado, Aliójina y dos de sus compañeras de Pussy Riot, Nadezhda Tolokónnikova y Yekaterina Samutsévich, fueron condenadas a dos años de prisión tras ser declaradas culpables de ""gamberrismo motivado por odio religioso"".

Las Pussy Riot fueron acusadas de ese delito por escenificar una plegaria contra Vladímir Putin en la catedral ortodoxa moscovita de Cristo Salvador.

Los hechos se produjeron el 1 de febrero de este año, cuando Putin era primer ministro y candidato presidencial.

Tras la escenificación en la catedral, las Pussy Riot difundieron en internet un vídeo con una canción que decía "Madre de Dios, echa a Putin" y que criticaba a la Iglesia Ortodoxa por pedir el voto para el líder ruso.

En octubre pasado, tras examinar un recurso de casación el Tribunal Municipal de Moscú resolvió confirmar la sentencia contra Tolokónnikova y Aliójina, y dejó en libertad condicional a Samutsévich.

Tolokónnikova y Aliójina solicitaron cumplir su pena en un prisión moscovita, pero las autoridades penitenciarias rechazaron la petición: la primera fue enviada a un penal de Mordovia (Rusia central), y la segunda, a uno de Perm (junto a los montes Urales).

EFE