14 de enero de 2013 / 12:21 a.m.

Chilpancingo de los Bravo • El alcalde de Ayutla, Severo Castro Godínez, respaldó las acciones contra el crimen organizado que realiza la Policía Comunitaria, mientras que el director de Seguridad Pública de Tecoanapa, Urgel Chávez Ramírez, reconoció que el alzamiento de los pueblos se debió a que la gente ya no aguantaba más secuestros y extorsiones.

Ayutla registra acciones de la Policía Comunitaria desde el sábado 5 de enero, es la ciudad en la que se han registrado más detenciones de personas presuntamente ligadas al crimen organizado, aunque el alcalde Castro Godínez sostiene que el ambiente en el lugar es muy pacífico y la vida de los habitantes no se ha trastocado.

Para él, la instalación de puntos de vigilancia en la carretera será algo temporal, ya que el comisario de Rancho Viejo Eusebio Alberto García, por cuyo secuestro se detonó la movilización ya está en su casa sano y salvo.

Reconoce que la comunitaria está en la intención de “hacer una limpia” y por eso tienen una lista de presuntos delincuentes, a los que buscan de manera afanosa en carreteras, caminos y hasta en los cerros.

El presidente anota: “"si ustedes ven la vida en Ayutla es normal, la gente viene a visitarnos y el comercio no se detiene; aunque las escuelas cerraron porque era necesario hacerlo, para tener la certeza de que no iba a pasar algo malo"”.

Comentó que si bien no está en contra de las acciones emprendidas por los pueblos, tampoco puede respaldarlas abiertamente: “"Porque la gente a veces tiene miedo de que los policías comunitarios no estén capacitados para realizar las tareas en que ahora están involucrados"”.

Respecto a la delincuencia organizada dijo que no se puede negar que el problema está en todo el país, pero sostuvo que desde que asumió el poder, en octubre de 2011, la demarcación estaba en paz.

“"No están las cosas como en otros tiempos en que había mucho crimen, hoy está tranquilo y sí hay unos detonantes, pero considero que después de lo que hace la Policía Comunitaria nos traerá más tranquilidad; porque si el pueblo ya está tomando las armas, pues la gente que quiso hace una maldad tendrá que irse buscando un trabajo"”.

Mientras, la policía preventiva en Ayutla se mantiene a la expectativa, no participa en los retenes y solo espera a que se les haga un llamado en caso de que la población los necesite.

En Tecoanapa la gente ya no aguantaba, dice el director de Seguridad Pública

Urgel Chávez Ramírez es un sargento retirado del Ejército Nacional que en octubre de 2011 tomó protesta como director de Seguridad Pública en Tecoanapa y desde que los puestos de control y vigilancia llegaron a su municipio acuarteló a los elementos a su cargo, para evitar algún roce innecesario.

El militar retirado admite que las acciones de la comunitaria están justificadas: “"Esto ya se veía venir y yo he hablado con los policías bajo mi mando, les digo que si hay alguien que tenga relación con los delincuentes, mejor que renuncien y se pongan en manos de las autoridades"”.

Acusó: “"La verdad es que las administraciones pasadas dejaron esta mancha (la presencia del crimen organizado) y digo, pues nosotros no hemos tenido ni pensamos establecer contacto con ellos"”.

Chávez Ramírez comentó que los operativos de la comunitaria se rumoraban desde hace dos semanas, pero llegaron hasta el jueves 10 de enero alrededor de las 09 de la mañana, de inmediato realizaron detenciones de gente que ya se sabía, estaban involucrados con la delincuencia.

“"Traen una lista y los están agarrando, yo siento que ese es el sentir de la gente, porque ya están cansados e incluso el mismo viernes, todavía con los operativos los delincuentes le cayeron a una familia y le pidieron dinero, por eso es que ya sabíamos que en algún momento esto podría suceder"”.

Como no había condiciones para dialogar sobre una actividad coordinada con los comunitarios, el sargento en el retiro decidió acuartelar a sus elementos, suspender los patrullajes y esperar a que en algún momento se establezcan las condiciones para sumar fuerzas.

Ante las dudas que se manejan en la región, asegura que no tiene ningún tipo de relación con los delincuentes.

“"Yo nunca he recibido una llamada de ellos, ni siquiera los conozco; entran a hacer sus cosas y se van, porque se sabe que están ubicados en Ayutla"”, apuntó.Al terminar la entrevista sostiene: “"Yo veo que están bien esos operativos, la gente ya lo necesitaba porque no era libre de caminar por las calles"”.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN