15 de mayo de 2013 / 02:45 a.m.

Monterrey.- • El Congreso del Estado aprobó este martes en primera vuelta, las reformas a la Ley de Fiscalización Superior del Estado, que busca que tanto la Universidad Autónoma de Nuevo León como cualquier otra institución educativa o ente que reciba recursos del Estado tenga que rendir cuentas públicas.

La iniciativa fue presentada apenas el lunes y aprobada esa misma tarde por la Comisión de Hacienda del Estado, pues cuenta con el aval de las cinco fracciones que conforman el Congreso del Estado, lo que permitió un proceso legislativo casi expedito.

Sin embargo, por el carácter de constitucional que guarda la Ley de Fiscalización, la reforma se debe realizar en dos vueltas. No obstante, en este caso, no se obliga a que ambas votaciones se realicen en períodos distintos, como en otras, por lo que incluso la reforma podría quedar lista este mismo mes.

Hasta ahora, la UANL solo tiene la obligación de presentar un informe anual sobre el destino que tienen los recursos que el Gobierno estatal destina a esta universidad pública autónoma.

Sin embargo, con la propuesta avalada por los 42 diputados locales, la máxima casa de estudios sería sujeta a la fiscalización de estos recursos por la Auditoría Superior del Estado, así como sus directivos y empleados sujetos a sanciones y fincamiento de responsabilidades, en caso de detectarse irregularidades o daños patrimoniales.

Se trata de una reforma por modificación del artículo 2 fracción VIII y XXIX y del artículo 8 de la Ley de Fiscalización Superior del Estado para contemplar que la UANL y otras instituciones de educación superior puedan ser fiscalizadas como ente que manejan recursos públicos.

El documento fue presentado este lunes en el apartado de iniciativas de la sesión ordinaria del Congreso local por el diputado local del PAN, Alfredo Rodríguez Dávila, quien señaló que cuenta con el aval de todas las fracciones legislativas.

Esto quedó manifiesto la misma tarde del lunes, cuando la Comisión de Hacienda del Estado aprobó por unanimidad el dictamen.

REYNALDO OCHOA