18 de marzo de 2013 / 04:06 p.m.

Monterrey • El proyecto de movilidad sustentable y la integración del transporte público de pasajeros sacarán a los camiones de las avenidas principales, para llevarlos al interior de las colonias y que se conviertan en “"alimentadores"” del Metro y la Ecovía.

En total, 47 rutas del transporte urbano de pasajeros será reducidas o reubicadas en los próximos años para que no “"compitan"” con la Ecovía, y la Línea 3 del Metro.

En lo que corresponde al BRT, sobre las avenidas Lincoln y Ruiz Cortines, serán alrededor de 156 los autobuses que salgan de las avenidas para introducirse en las colonias.

En el caso de las 23 rutas que sufrirán el mismo destino y serán retiradas de trazo principal de la Línea 3 del Metro, conformado por las avenidas Félix U. Gómez, López Mateos, Rómulo Garza y Diego Díaz de Berlanga, aún no hay una fecha para que se realicen las modificaciones pertinentes, toda vez que la obra física para el Metro no ha comenzado.

Según el secretario de Desarrollo Sustentable, Fernando Gutiérrez Moreno, serían alrededor del 20 al 30 por ciento de las 348 unidades que circulan por este trazo las que deberían ser reubicadas; un número que oscila entre los 100 y 70 camiones.

“"Lo que se está buscando es que la operación de estos tres transmetros que salen de la terminal de hospital Metropolitano con la dirección de este trípode, que va a Apodaca pero beneficiando a San Nicolás y Escobedo, tengan una mayor velocidad de traslado, y para ello tiene que haber una reestructura"”, dijo.

Gutiérrez Moreno dijo que no se pueden repetir los errores en las línea 1 y 2 del Metro, sobre las avenidas Cuauhtémoc y Colón, en donde una gran cantidad de camiones sigue el mismo recorrido que este sistema, e incluso, no descartó que en un futuro, antes de que concluya la administración, estas rutas también sean reubicadas.

“"Ya circulan los camiones por algunas colonias. Los cambios que buscamos es que redunden en esta nueva forma de ordenarse, más por logística"”, señaló, agregando que ésta es una gran oportunidad para reestructurar todo el transporte, toda vez que las líneas han crecido justamente igual que la ciudad, sin orden.

RONDA EL ESCEPTICISMO

Para el funcionario estatal, las bases están trazadas con los empresarios del transporte y existe una buena comunicación entre ellos, buscando un sistema integrado para la movilidad en toda el área metropolitana.

Sin embargo, para algunos empresarios, muchos municipios no cuentan con las condiciones necesarias para que estos vehículos transiten por sus calles; en primera instancia por la mala calidad del pavimento y los baches, así como la gran cantidad de “topes” por encima de la normativa.

Y en segundo lugar, porque se siguen autorizando colonias en algunas zonas fuera de ruta, sin avisar a la Agencia Estatal del Transporte, su interlocutor con los gobiernos municipales y el estatal, y extender los recorridos no es una determinación que se pueda tomar a la ligera, sin un verdadero análisis costo- beneficio.

DESGASTE PREMATURO

Hernán Martínez, empresario y miembro del Consejo, señala que el problema principal es que el estado de los pavimentos es tan malo que las unidades se deterioran prematuramente y los costos de reparación de las mismas no son pequeños, ya que por ley las unidades deben ser panorámicas y climatizadas, y este tipo de vehículos cuesta alrededor de dos millones de pesos.

"Uno de los grandes problemas que tenemos son los bordos. Hemos estado hablando con algunos alcaldes y estuvimos dándoles la vuelta y todos coinciden en que los bordos que los vecinos ponen, sobre todo en las colonias alejadas, no solamente disminuye la velocidad, sino que daña el vehículo", explicó.

Explicó que han solicitado contantemente a los alcaldes la supervisión de las calles para impedir que los bordos sobrepasan las alturas oficiales, ya que si bien pueden entender que los vecinos los utilicen para evitar el exceso de velocidad de las unidades, debe haber un orden.

Los bordos deben ser más suaves, ya que de todos modos obligan a los vehículos a bajar la velocidad, pero no los dañan.

Por otro lado solicitó la vigilancia de las circunstancias de los terrenos antes de autorizar un fraccionamiento, porque no se trata sólo de que haya infraestructura cercana, sin también que haya rutas de transporte.

Señaló que ha sido una petición recurrente que la Agencia Estatal del Transporte tenga un asiento en las juntas de Desarrollo Urbano para que se pueda dar el visto bueno, una opinión al respecto para no estar heredando problemas.

DANIELA MENDOZA