12 de marzo de 2013 / 02:41 a.m.

La joven que celebraba sus quince años en el "Salón JR" relata los hechos en que atentaron contra sus familiares e invitados y privaron de la vida a su hermano de cinco años, así como la de otro joven, que aún no ha sido identificado.

 

Monterrey.- • “"De repente, empezaron a tirar balazos y luego ya aventaron las granadas y, como mi hermanillo estaba dormido en unas sillas, fue cuando mi papá se levantó por él y, adonde mi papá corrió, fue para donde aventaron la granada… y yo digo que a él le ha de haber caído la granada, nada más que no la había visto y, ya cuando bajé, estaba mi hermanito ahí tirado.

"“No entraron, nada más empezaron a tirar balazos y luego, ya después, aventaron las granadas y nadie vio, porque todos se hicieron a la orilla cuando dijeron: ‘ahí vienen, ahí vienen’… mi hermanito ahí quedó tirado, y pasaba toda la gente y lo pisaba, nada más que yo bajé del escenario, donde estaba el grupo, y ya lo vi a él, y fue cuando ya lo levanté y se lo di a mi hermano, pero, pues, él (el niño) ya estaba todo inconsciente, con toda la mano destrozada.

"“Yo le di el bebé a mi hermano y yo me salí, y ya mi hermano se lo dio a mi mamá para que lo llevaran a la clínica, pero cuando llegaron allá, pues ya había fallecido"”.

Este fue el frío relato de la jovencita que llegó a sus quince primaveras y que se encontraba departiendo con amigos y familiares en un momento de alegría, que, de pronto, se volvió un caos de fuego y sangre, cuando un grupo armado, al parecer pertenecientes a una pandilla que controla la zona norte de Monterrey, irrumpió con sus armas de alto poder, sembrando miedo, muerte y terror.

De pronto, los músicos callaron, al escuchar las detonaciones de armas de alto poder y los estallidos de al menos dos granadas, según la versión de testigos asistentes al convivio.

En unos cuantos segundos, todos corrían, unos hacia el bajo, otros detrás de los muros o bajo las mesas, buscando protegerse de las balas asesinas, que privaron de la vida a un menor de apenas cinco años de edad, que fue sorprendido por la muerte, cuando se encontraba durmiendo en un par de sillas, que fueron improvisadas por su madre como camastro cuando el cansancio lo había vencido.

Pero, detrás de este ataque, había ya una amenaza previa, al parecer una pandilla denominada “"Los Pelones"”, de la colonia Artículo 27, que son comandados por dos sujetos: uno apodado “"El Chompas"” y otro apodado “"El Pelón"” serían los responsables de esta masacre en el “"Salón JR"” de la avenida Aztlán y Juan Domingo Perón, en la zona norte de la ciudad.

Ahora, los afectados solo piden una cosa: justicia, porque quieren que se esclarezca el lamentable hecho donde un inocente y un joven de entre 18 a 20 años, perdieran la vida, víctimas de las balas y el impacto de las granadas.

Los familiares del pequeño Axel de Jesús Mar Barron piden apoyo para darle cristiana sepultura, ya que no cuentan con recursos suficientes para realizar este trámite, tanto en el Hospital Universitario como en los servicios funerarios.

En tanto, se espera que los familiares de la segunda víctima, un joven de entre 15 a 20 años, acudan al anfiteatro para identificarlo.

REDACCIÓN