19 de febrero de 2014 / 01:37 a.m.

 

México.- La Unión Nacional de Avicultores (UNA) señaló que el gran pendiente del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) para esta industria mexicana es el acceso al mercado de Estados Unidos.

El presidente de la UNA, Jorge García de la Cadena, destacó que a lo largo de 20 años la producción de huevo registra un crecimiento de 63 por ciento y de 25 por ciento en el consumo per cápita, mientras que la producción de pollo alcanza 114 por ciento y su consumo per cápita, sin importaciones, es de 63 por ciento.

Sin embargo, señaló que las exportaciones de productos avícolas al mercado estadounidense han sido nulas. "Como sector no hemos avanzado en este tema, en virtud de que los trámites son sumamente complicados de superar", argumento.

Al realizar un balance de la industria avícola a 20 años del TLCAN, García de la Cadena precisó que el acuerdo permitió a los avicultores tener acceso a diversos insumos exentos de aranceles.

Entre ellos, dijo, la maquinaría y equipo, fundamentales para la modernización de las plantas de sacrificio de aves, plantas de proceso de huevo, casetas y plantas de alimento balanceado.

"Además tuvimos acceso al sorgo y a los cupos de importación de maíz amarillo, huevo fértil y pollo recién nacido", argumentó el presidente de los avicultores.

No obstante, señaló que sin bien es cierto que el TLCAN generó crecimiento para la industria local, dicha situación se debe básicamente al fortalecimiento del mercado interno, donde la avicultura ofrece seis de cada 10 kilos de proteína animal (huevo y pollo) en el mercado mexicano.

Por ello, manifestó que a 20 años de distancia de haber iniciado el TLCAN, la avicultura mexicana, sobre todo en el pollo, empieza a observar su vulnerabilidad anunciada antes de que se firmara el tratado comercial.

Sobre todo, explicó, por la diferencia estructural que presentan los mercados de pollo en México y Estados Unidos, ya que las importaciones de este producto estadounidense al país representaron el año pasado 13.4 por ciento.

En ese sentido, recordó que en 2003, cuando la desgravación arancelaria establecida en el TLCAN llegaría a su fin, la UNA propuso a los avicultores de Estados Unidos poner en marcha una salvaguarda avícola.

Dicho instrumento permitiría a los productores mexicanos de pollo realizar los ajustes necesarios para entrar de lleno al libre comercio, indicó.

La propuesta se concretó en el organismo bilateral creado por ambas industrias llamado Nafta Egg and Poultry Partnership (NEPP), el cual opera hasta la fecha.

"El 25 de julio de 2003 entró en vigor la primera y única salvaguarda comercial en el TLCAN, aplicada a las importaciones de pierna y muslo de pollo originarias de Estados Unidos, mejor conocida como la salvaguarda avícola, misma que concluyó el 1 de enero de 2008", dijo.

Abundó que como parte de este mecanismo, la avicultura asumió el compromiso con el gobierno federal de implementar un plan de ajuste, consistente en realizar inversiones por alrededor de 120 millones de dólares anuales durante la vigencia de la salvaguarda.

Dicha inversión se destinó a procesos de modernización, como plantas de procesamiento y sistemas de comercialización.

Ante ello, enfatizó, la industria avícola no ha sido ajena a las tendencias mundiales como son el desarrollo de productos nuevos con la industrialización y elaboración de productos de valor agregado, así como la concentración de la producción.

Precisó que de 1996 a 2012 el número de empresas avícolas se redujo de 420 a 325, esto es 95 empresas se fusionaron para mantenerse en el mercado.

NOTIMEX