ADRIANA ESTHELA FLORES Y LETICIA FERNÁNDEZ
16 de junio de 2013 / 02:05 p.m.

México • Desde hace más de 20 años, en la tienda de artículos de caza y campo ubicada en el 134 de avenida Revolución no se había registrado ningún asalto; pero el 14 de junio, a las 5:30 de la tarde, la racha se rompió: un intento de asalto derivó en una balacera y dejó un muerto: el ladrón.

Esa tarde lluviosa, unas 10 personas estaban dentro de la tienda donde se venden uniformes, tiendas de campaña, navajas, zapatos de campismo, rifles y cartuchos. Incluso había niños eligiendo junto a los adultos el regalo del Día del Padre. Y de pronto, llegó el primer balazo como un golpe seco.

"Fueron detonaciones seguidas. Fueron dos primero y luego cinco rápidos. Salí y lo único que vi fue al asaltante tirado y marqué al 060", relató Luis, trabajador de la tienda, quien se encontraba en el segundo piso.

Todos, empleados y clientes, se tiraron al suelo. No sabían qué pasaba. Es más, se terminó la balacera y apenas se dieron cuenta de que uno de ellos, Juan Mario López (cuya identidad se modificó por razones de seguridad) se había convertido en el protagonista de la historia.

Minutos antes, Juan había preguntado por una funda para su pistola calibre .45. No la encontró. Al salir, se dirigió hacia su automóvil BMW que había dejado en el estacionamiento de la tienda, pero cuando se acercó a la puerta, llegó la sorpresa: un asaltante, acompañado por otros tres, le exigió su reloj Cartier y el carro.

Según versiones de testigos, al cliente le dispararon; resultó herido en el hombro izquierdo. Pero el asaltante —un adulto de 35 años, quien portaba collares de colores y tenía tatuados un Cristo y un San Judas Tadeo en el pecho— no esperaba que su potencial víctima se hiciera verdugo.

Juan le disparó en cinco ocasiones y lo hirió de muerte. El asaltante cayó boca abajo sobre la banqueta. Sus compañeros huyeron. La escena quedó videograbada por las cámaras de seguridad pública ubicadas frente a la tienda y también por el circuito cerrado del establecimiento.

Fue cuestión de minutos. Luis apenas alcanzó a ver la escena del crimen antes de que los peritos y paramédicos terminaran su trabajo y vio cuando Juan, el cliente, fue llevado al hospital Ángeles Mocel donde se encuentra hospitalizado y aún no ha rendido su declaración.

Pero si el asalto fue raro en la tienda, en la zona no es algo extraño. La delegación Miguel Hidalgo, donde se ubica la colonia Escandón, ocupa el tercer lugar en incidencia delictiva en la Ciudad de México, según el reporte de mayo de la Procuraduría capitalina.

Quizá por eso, vecinos de la tienda —como Raúl Ávila, quien lleva más de 25 años viviendo en la zona— respaldaron la acción de Juan: "Es como dicen: de que lloren en mi casa a que lloren en la tuya, que lloren en la tuya".

En tanto, la Procuraduría capitalina continúa con las investigaciones, para lo que solicitó los videos de las cámaras de seguridad del C-2 y analizar las imágenes del incidente.La averiguación previa que inició el Ministerio público fue por robo a transeúnte y homicidio por arma de fuego, por lo que esperan tomar la declaración del automovilista y definir su situación de víctima o presunto responsable.

El Instituto de Ciencias Forenses ya practicó la necropsia al cadáver del presunto delincuente que se encuentra en calidad de desconocido. Por lo que hace a los cómplices, indaga su filiación a fin de capturarlos.