Isabel Zamudio 
24 de junio de 2013 / 11:08 p.m.

 

Veracruz  • José en 2005 les pegó duro, Karl en 2010 voló algunos techos y palapas, Barry en este 2013 arrasó con 15 negocios y viviendas; se “comió” 50 metros de tierra firme, los dejó sin agua; destruyó parte del camino construido e inaugurado apenas en semana santa de este año, y dejó sin fuente de ingresos a medio centenar de familias que viven de la pesca y el turismo en la playa Juan Ángel, en Úrsulo Galván.

A las paradisíacas playas vírgenes ubicadas en las márgenes del río Actopan y la desembocadura de uno de sus brazos a las playas del Golfo de México, no ha llegado ayuda alguna.

Ni autoridades municipales, menos las estatales o federales se han presentado en el lugar, donde el agua y los alimentos escasean; ya no se puede entrar en vehículo a la comunidad y llevan cinco días sin electricidad, ya que los postes de la Comisión Federal de Electricidad fueron arrasados por el caudal del río que subió más de 10 metros en unas cuantas horas.

Nunca habíamos sufrido tantos daños como hasta ahora. Apenas nos reponíamos de lo que hizo Karl y recuperábamos parte de lo perdido y lo hemos vuelto a perder todo, explican Reynaldo Utrera Lagunes y Alfonso Rodríguez, cuyos negocios fueron “barridos” por la tormenta tropical Barry el jueves 20 cuando un golpe de agua llegó a las 5:00 horas de la madrugada llevándose todo.Por la experiencia de Karl en 2010 temen que la ayuda no les llegue nunca.

En 2010 personal de Sedesol, de Comunicaciones y Transportes, del gobierno estatal y municipal llegaron a censarlos, a conocer los daños, pero la ayuda la siguen esperando, jamás bajó.