5 de noviembre de 2013 / 06:10 p.m.

Al Barcelona le vale una victoria en su estadio el miércoles ante el Milan para certificar su clasificación a los octavos de final de la Liga de Campeones. El histórico equipo italiano, en acuciante crisis de resultados, probablemente se contente de no salir goleado por la cuarta fecha de la fase de grupos e intentar sellar así su propio boleto en compromisos posteriores ante rivales menores como el Ajax o el Celtic.

Bajo la dirección del argentino Gerardo Martino, el Barsa comanda el Grupo H con siete puntos por cinco del Milan, precisamente el único equipo al que no ha logrado vencer, pues el anterior choque en feudo italiano acabó con resultado de 1-1.

En un arranque de campaña pletórico en cuanto resultados, los azulgranas son el único conjunto invicto de la liga española con 11 victorias en 12 fechas incluido el triunfo en el "clásico" contra el Real Madrid; aunque el entorno "culé" sigue transmitiendo cierta melancolía por el fútbol que desplegaron los planteles dirigidos por los antecesores de Martino, en especial Pep Guardiola, hoy al timón del Bayern Munich.

El estado de forma del astro Lionel Messi, quien acumula tres partidos seguidos sin marcar, justamente desde que firmara el empate en Milán hace dos semanas, también preocupa con crecientes sospechas sobre su nivel físico, que el propio protagonista reconoció en las redes sociales que no se encuentra todavía al cien por cien.

Los "problemas" del Barsa ya los quisiera para sí el contrincante "rossonero", desbancado por la lucha de la liga italiana tras firmar su peor arranque en la Serie A desde 1981, cuando acabó descendiendo a la segunda división. Incapaz de sumar más que un triunfo en sus últimos siete cotejos y ninguno desde su igualada ante el cuadro catalán, tampoco ha ganado en los sus seis partidos oficiales disputados fuera de casa.

Unido todo ello a su 12da posición en la tabla, a 16 puntos de la zona de Champions, y preocupante vulnerabilidad defensiva con la impropia cifra de 19 tantos encajados en 11 fechas, hace que el futuro del entrenador Massimiliano Allegri penda de un hilo tan fino que muy probablemente se rompa en caso de naufragio en el estadio barcelonés, donde los italianos no ganan desde el 26 de septiembre de 2000.

Los azulgranas dominan también el global de sus 14 cruces, con siete victorias, cinco empates y solo cuatro triunfos "rossoneros".

Pero el Milan siempre es el Milan, insisten en la capital catalana, vivo el recuerdo de sus siete Copas de Europa conquistadas, una de ellas sobre el tapete del Camp Nou y otra a costa del propio Barsa, dolorosa goleada por 4-0 mediante, en la final de Atenas de 1994.

Martino dispondrá de su defensa de gala tras la recuperación del lateral Adriano, que en principio podrá formar junto a Gerard Piqué, Dani Alves y el argentino Javier Mascherano.

Allegri también contará con el central Philippe Mexes para formar pareja junto al colombiano Christian Zapata e intentar frenar las acometidas de Messi, Neymar y el chileno Alexis Sánchez, en plena racha goleadora con tres cotejos seguidos marcando y un total de siete dianas en liga, a solo una de distancia del rosarino.

Con todo, a Messi se le da bien el Milan, la víctima a quien más goles ha endosado en competición continental, con seis de los 63 que acumula en 81 partidos europeos. "La Pulga" con el trofeo al Balón de Oro a la vista, suele crecerse ante los retos, y la posibilidad de conquistar su quinto galardón consecutivo quizás provoque un golpe de riñón de cara al final de año; así como el hecho de encontrarse a 14 dianas del récord de 77 en la Champions, propiedad del ex del Real Madrid, Raúl González. En la presente edición suma cuatro tantos, dos menos que su ex compañero Zlatan Ibrahimovic y tres respecto al madridista Cristiano Ronaldo, máximo cañonero.

Los milanistas, eliminados del torneo en sus dos últimas visitas al Camp Nou, requieren como nunca de la mejor versión del imprevisible Mario Balotelli, capaz por sí solo de decantar un partido para bien o para mal. Por ahora, el delantero ha ofrecido más sombras que luces en forma de cinco tarjetas amarillas por tres goles anotados, y no marca desde el pasado 22 de septiembre, ante el Napoli.

AP