3 de mayo de 2013 / 04:17 p.m.

Boca tratará de abandonar una insólita penúltima posición, mientras que el objetivo de River es mantenerse en el pelotón de punta del torneo Final del fútbol argentino.

El técnico de Boca, Carlos Bianchi, dijo que reservaría a Riquelme para el choque ante Corinthians de Brasil por el pase a los cuartos de final de la Libertadores. Boca ganó 1-0 el primer partido y el centrocampista no jugó debido a un desgarro sufrido hace diez días.

"A Román trato de cuidarlo y mi idea es prepararlo para la revancha de la Copa", dijo Bianchi.

Si Boca no le gana a River, Bianchi pasaría a ser el entrenador de un equipo que cumplirá le peor racha de su historia con 11 partidos sin triunfos, uno más que en 1957. A su vez, Bianchi es el técnico más ganador en la historia de Boca y tiene el récord de 40 partidos invicto con ese equipo en la temporada 1998/99.

Bianchi cultiva una muy buena relación con Riquelme, quien al parecer no se resigna a mirar el partido desde afuera ya que se entrenó en forma diferenciada. Eso significa que sus ganas de jugar están latentes.

"Hay 18 partidos en un torneo y hay un superclásico", dijo en días recientes Riquelme, considerado el jugador más gravitante de Boca de todos los tiempos y más amado por la hinchada que el propio Diego Maradona, según varias encuestas.

Aunque la última palabra no está dicha, parece que además de Riquelme el técnico reservaría a otros futbolistas que jugaron ante Corinthians como Nicolás Blandi, autor del gol; el volante Leandro Somoza y los defensores Clemente Rodríguez y Matías Caruzzo.

A pesar de la eterna rivalidad con River, la Libertadores en Boca es tomada como una cuestión de estado. Si Boca gana ese trofeo, igualaría a Independiente como el máximo campeón con siete títulos.

Sin desgaste en el terreno internacional, River despliega todo su arsenal en el campeonato argentino.

Ap