25 de octubre de 2013 / 12:30 a.m.

Monterrey.- La inseguridad de los últimos tres años impulsó en un 30 por ciento el valor de los inmuebles en San Pedro, única zona que los compradores consideraban segura, y donde hubo que aplicar nuevos protocolos de venta para evitar que el crimen organizado adquiriera o rentara vivienda, dado que se descubrió que estaban involucrados en el 10 por ciento de las transacciones inmobiliarias.

Jorge Paredes Guerra, director de Realty World México, explicó que mientras zonas anteriormemte codiciadas como las colonias aledañas a la Carretera Nacional o Cumbres perdían demanda estrepitosamente, el blindaje que implementó el ex alcalde Mauricio Fernández Garza hizo del municipio sampetrino un lugar atractivo para vivir.

"A la gente no le interesa comprar en una zona donde hay balaceras continuas, o secuestro y asaltos, pues invertir en una residencia implica tener un lugar para proteger a sus familias", dijo Paredes Guerra.

La inseguridad redujo considerablmente el mercado inmobiliario en el sur y poniente de Monterrey, y en los municipios de Juárez y Guadalupe, Santa Catarina y García, aunque en general, toda el área metropolitana bajó, exceptó San Pedro, a donde incluso llegaron familias de otros estados buscando beneficiarse del blindaje.

A nivel nacional, estados como Yucatán, Querétaro y el Distrito Federal, se volvieron apreciados para vivir, pero ninguno tuvo un despegue como San Pedro. Paredes Guerra explicó que el fenómeno de inseguridad, hizo cambiar los métodos de los corredores inmobiliarios para garantizar que en las operaciones no se viera involucrado el crimen organizado.

Francisco Zuñiga