Daniela Mendoza 
1 de enero de 2013 / 03:49 p.m.

Dijo que si bien es prudente la creación de una iniciativa que permita normar la operación de las juntas vecinales, no debería centrarse en la oportunidad de cerrar los fraccionamientos, expresó el presidente del organismo.

Monterrey • El blindaje de las colonias por medio de bardas y rejas no es la mejor solución para resolver los problemas de inseguridad, porque sólo está a la mano de quienes pueden pagarlo, dijo el presidente de la agrupación Vertebra, Ángel Quintanilla.

Dijo que si bien es prudente la creación de una iniciativa que permita normar la operación de las juntas vecinales, no debería centrarse en la oportunidad de cerrar los fraccionamientos.

"Se debe tener cuidado con los efectos secundarios: uno de ellos es que una vez que blindamos las colonias, lo que estamos haciendo es permitir que los estados de excepción se empiecen a convertir en la regla.

"Al final de cuentas no queremos estar encerrados, yo no conozco a ningún vecino que quiera estar así, hemos estado equivocando esa tarea", dijo.

AUTORIDAD INSUFICIENTE

Quintanilla dijo que se ha planteado equivocadamente la idea de que los fraccionamientos privados son mejores que los abiertos, cuando realmente sólo significa que la autoridad no ha hecho su trabajo de cuidar a los vecinos, por lo que ellos tienen que tomar medidas por su cuenta.

El presidente de Vertebra dijo que los ciudadanos deberían cuidarse entre sí mismos, por lo que ellos promueven una vigilancia natural, sin bardas y con organización vecinal.

"Los vecinos tienen que salir a la calle, pero para eso, el municipio debería tener iluminadas las áreas: limpias y con espacios recreativos.

"Como se dice en lenguaje coloquial: quizá no seremos machos, pero sí muchos, y lo que se necesita es hacer presencia. Cuando hay gente en la calle, el delincuente no se mete en esas áreas", dijo.

Puntualizó que el blindaje es justificable por el estado de excepción, pero también causa una situación de disparidad, y una brecha más grande entre ciudadanos, ya que distingue entre los de primer y segundo nivel.