26 de junio de 2013 / 01:10 a.m.

Cancún Centro  • Unas doscientas personas bloquearon varias horas la nueva aduana de Chactemal, junto a Subteniente López en la frontera de México con Belice, para demandar la apertura del antiguo cruce que representaba un eje vital para la economía de la zona, dijo a Milenio Carlos Omar Zapata Cantú, uno de los coordinadores del movimiento.

El dirigente explicó que “es inminente e inevitable el cierre de cientos de pequeños y medianosnegocios y establecimientos familiares que subsisten en la franja fronteriza mexicana, desde Santa Elena, Xcalac, hasta Chetumal y Calderitas, gracias al flujo de esa frontera.

“La mayor parte de los negocios establecidos en el lado mexicano se fueron a la quiebra y están cerrando y creemos que son unos seis o siete negocios ya cerrados especialmente tiendas, restaurantes y una casa de cambio”.

Esta mañana se reunieron en el parque de Subteniente López con el diputado Luis Alfonso Llanes y el subsecretario técnico del gobierno estatal, Miguel Ángel Bolio, quienes se comprometieron apedir al administrador de la Aduana, Raymundo Regato, analizar la posibilidad de reabrir la salida del antiguo puente.

Bolio aseguró haberse comunicado por teléfono con el administrador de la aduana quien le explicó que espera que el gobierno federal autorice la petición de los comerciantes.

Los comercios dependen del flujo fronterizo para tener ingresos, pero la nueva vía amenaza con sepultar en el olvido a Subteniente López –llamada así en reconocimiento a un heroico militar mexicano-- sin visitantes nacionales o extranjeros.

Carlos Omar Zapata Cantú, dijo que la clausura de la antigua frontera ha obligado al menos a unos 300 comerciantes a recortar horarios de operación y a considerar el cierre de una decena de comercios y establecimientos más.

Por esto la gente de Subteniente López y Santa Elena, que tiene unos dos mil habitantes, decidieron hacer esta marcha de protesta desde la comunidad hasta la nueva aduana en donde el encargado del recinto, Raymundo Regato y elementos del Ejército determinaron por precaución cerrar el cruce fronterizo.

Durante la manifestación, el grupo pidió hablar con el administrador de la aduana pero en su lugar fue enviado el jefe de mantenimiento quien aseguro tener la autoridad para poder negociar.

“Estamos tratando de escuchar y quiero que hagan una comisión para que se les pueda atender, yo soy el jefe de mantenimiento y veo las cosas de allá arriba y estamos aquí en operativo”, 

— FERNANDO MERAZ