— JAVIER TRUJILLO
5 de agosto de 2013 / 09:33 p.m.

Tecoanapa • Habitantes de la comunidad de El Pericon impiden el paso a más de 60 soldados del 48 Batallón de Infantería, quienes tienen un campamento en esa población.

Lo anterior debido a que efectivos militares instalaron un retén de revisión y encontraron que cinco elementos de la policía ciudadana portaban armas de fuego, por lo que les aseguraron cinco pistolas nueve y 45 milímetros de uso exclusivo de las fuerzas armadas.

Los hechos se registraron aproximadamente a las 9:00 horas este lunes sobre la carretera interestatal Tecoanapa-Tierra Colorada, en la comunidad de El Pericón, en Tecoapana, región de la Costa Chica del estado de Guerrero.

Los habitantes sonaron la alarma y casi de inmediato respaldaron a los integrantes del Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana (SSyJC), agrupados en la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), acciones similares ocurrieron en las poblaciones de Chacalapa, Las Mesas, Crucero de Las Cruces, donde instalaron retenes.

Así desde las 10:00 horas se encuentra cerrada la carretera y no se les permite el paso a efectivos militares, mismo que se encuentran frente a una escuela preparatoria de la Universidad Autónoma de Guerrero.

Por su parte, un capitán del Ejército aseguró que el desarme fue motivado porque los integrantes del SSyJC de la UPOEG habían violado el acuerdo que firmaron con las autoridades de los tres órdenes de gobierno.

"Aquí en el acuerdo firmado el pasado 23 de abril del presente año se indica claramente que no pueden portar armas de uso exclusivo del Ejercito mexicano.

"En el Artículo 5 dice claramente que el Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana compromete a sus elementos a no portar armas de uso exclusivo de las fuerzas armadas, así como tampoco incursionar fuera del ámbito de sus comunidades", explicó el mando militar.

Aunque el dirigente de la UPOEG, Bruno Plácido Valerio, acusó que habitantes les habían informado sobre la presencia de civiles armados y con indumentaria en color negro.

"Podría tratarse de paramilitares o que haya una complicidad entre gente del crimen organizado y los soldados, por eso estamos investigando, ya que la gente nos dice que hay una zona para tortura", explicó el promotor de desarrollo comunitario, Plácido Valerio.