16 de junio de 2013 / 02:00 p.m.

Montemorelos • Un proyecto ilegal para edificar un desarrollo campestre deja sin agua a una comunidad y mata árboles centenarios en el río Ramos, sin que hasta la fecha ninguna autoridad haya intervenido en el asunto.

El cauce del afluente de un río que pasa por los municipios de Allende y Montemorelos fue desviado desde 2008 con la intención de vender terrenos campestres en la comunidad de Los Adobes, en territorio montemorelense.

A unos 200 metros de la carretera a Raíces, los desarrolladores de la inmobiliaria Orca construyeron un tapón de concreto y tierra para dejar libre una especie de islote donde pretendían vender terrenos campestres.

El cauce fluvial tiene un brazo que medio kilómetro más adelante vuelve a unirse con el río Ramos; y justamente fue ahí donde se realizó el dique.

Sin embargo, el proyecto quedó abandonado cuando el huracán Alex le demostró a la dueña de esta tierra, Susana Carpinteyro de Ortiz, esposa de Alberto Ortiz Certucha, ex secretario de Obras Públicas del estado durante la gestión de Jorge Treviño Martínez, que sus intereses económicos eran incompatibles con la naturaleza, y con la crecida del río el proyecto se vino abajo.

El problema es que a pesar de que el fraccionamiento nunca se concluyó, la constructora no retiró el tapón del río.

Son al menos 300 sabinos centenarios que se quedaron sin el paso del agua, por lo cual se encuentran en peligro de perecer, pues aunque siguen cerca del río, las raíces están expuestas y comienzan a deteriorarse.

Tradicionalmente en esta zona el río Ramos no lleva gran caudal, pero el hecho de encontrarse lejos del afluente principal, aunado a la sequía atípica que desde hace años azota al estado, no augura un buen panorama para esta zona natural de Montemorelos.

Además del dique, empleados de la constructora levantaron una barda de piedra de aproximadamente dos metros de altura a corta distancia del afluente principal del río Ramos; sin embargo, ésta se derrumbó en varios puntos tras el meteoro de 2010.

En un recorrido realizado por MILENIO Monterrey, se constató que el área se encuentra cercada a pesar de ser una zona federal, toda vez que está a menos de cinco metros de distancia de la orilla del río.

En la zona hay restos de concreto y ladrillo, huellas del camino por donde pasaron las retroexcavadoras, entre otros vestigios de la actividad de la constructora.

Por el camino principal de la comunidad Los Adobes, se encuentra la puerta principal de lo que iba a ser el complejo residencial campestre, el cual luce completamente abandonado, pero un recibo de agua que fue dejado en la puerta principal permite saber que el servicio se presta desde 2008 y que Carpinteyro de Ortiz es la dueña del predio.

Aunque los vecinos de la zona prefieren reservar su identidad por miedo a represalias, cuentan que en 2008 se acercaron a ellos para solicitarles su firma en la instalación del terreno campestre. Pocos fueron quienes accedieron a dar el apoyo, al considerar que estaban demasiado cerca del río y alguna lluvia o crecida acabaría con las construcciones.

Además, el ramal que fue cerrado proveía de agua al menos a cien viviendas ubicadas a su costado.

Sin importar la falta de apoyo de los vecinos e incluso de permisos, la construcción de la barda, el cerco de púas y el desvío del cauce se llevaron a cabo.

Incluso se puso una entrada principal y comenzó la promoción del proyecto a la par de otros desarrollos de la misma inmobiliaria que ya operan en la zona, Los Toronjos y Portal Los Laureles.

A decir de los quejosos, ni las autoridades municipales, estatales o federales en su momento han tomado ninguna acción en relación a esta obstrucción del río y sus consecuencias tanto para las personas como para el ecosistema de la zona.

Ya desde 2007 los fraccionamientos campestres de la empresa Orca provocaron inconformidad entre los vecinos de la zona, cuando adjudicándose vías de paso los constructores cerraron caminos a las comunidades de Raíces y Mimbre.

ClavesHacen y dejan el daño

Desde 2008 la constructora Orca levantó un dique con cemento y tierra para impedir el paso del agua por un brazo del río Ramos, en la comunidad Los Adobes, en Montemorelos.

La intención era edificar un fraccionamiento campestre, aunque finalmente el proyecto quedó abandonado debido a los estragos que le causó el huracán Alex en 2010.

Sin embargo, aunque el proyecto quedó inconcluso, la constructora no retiró el bloqueo en el afluente, lo que ocasionó daños al ecosistema y desabasto de agua en al menos cien viviendas de la zona.´

DANIELA MENDOZA LUNA