18 de julio de 2013 / 01:53 a.m.

El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, dijo el miércoles que Brasil quizás es la sede errónea para la Copa del Mundo de 2014 si el torneo se ve afectado por protestas como las que hubo durante la Copa Confederaciones el mes pasado.

"Si esto vuelve a suceder, tendremos que preguntarnos si tomamos la decisión equivocada al otorgar la sede", dijo Blatter a la agencia alemana de noticias dpa.

Cientos de miles de brasileños salieron a las calles en junio en manifestaciones que coincidieron con la Confederaciones. Las protestas pedían mejores servicios públicos y criticaban el gasto de dinero para organizar el Mundial.

La FIFA habló con el gobierno brasileño después de la Confederaciones.

"No fue una reunión política, pero sí enfatizamos el tema de la inestabilidad social que hubo durante toda la Copa Confederaciones", señaló Blatter. "El gobierno ya sabe que no debe haber disturbios en el Mundial del próximo año".

La AP pidió una declaración al Ministerio de Deporte de Brasil, pero inicialmente no respondieron.

Blatter, que acudió a un congreso sobre deportes, medios y economía organizado por Franz Beckenbauer en Austria, dijo que hablará sobre el tema en septiembre con la presidenta brasileña Dilma Rousseff.

"Creo que estas protestas fueron señales de alerta para el gobierno, el senado, el parlamento", indicó Blatter. "Deben trabajar para que esto no vuelva a suceder. Aunque las protestas, si son pacíficas, son parte de una democracia y por lo tanto hay que aceptarlas... Estamos convencidos de que el gobierno, y especialmente la presidenta, encontrarán las palabras y las acciones para evitar que se repitan. Tienen un año para hacerlo".

La Copa Confederaciones, que ganó Brasil, fue enmarcada por manifestaciones, en ocasiones violentas, en varias ciudades donde se disputaban partidos.

Muchos manifestantes protestaban por el gasto de cientos de millones de dólares para construir estadios para el Mundial del próximo año, y exigían más recursos para la educación, salud y transportación.

"Nosotros no tenemos que aprender lecciones de las protestas en Brasil, los políticos de Brasil tienen que hacerlo", señaló Blatter. Agregó que la FIFA "no puede ser responsabilizada" por la desigualdad social en Brasil.

Brasil consiguió la sede del Mundial en octubre de 2007, cuando el comité ejecutivo de la FIFA no tuvo que votar porque el gigante sudamericano era el único candidato.

"Brasil era la mejor decisión que podíamos tomar. Era la decisión correcta, y nos reafirmamos en esta decisión", indicó Blatter.

Ap