15 de diciembre de 2013 / 10:38 p.m.

Monterrey.- Lo que se presumía era la ejecución de una pareja, terminó en toda una historia de fidelidad y amor entre dos "dragones" (echaban lumbre en los cruceros) que fueron brutalmente golpeados mientras se dirigían a trabajar en un importante crucero de Monterrey para obtener algunas monedas y con eso comprar comida.

El caso se inició cuando la pareja, formada por Gilberto Guadalupe Oláis de la Rosa de 34 años y su concubina Macrina Quiñones Rodríguez de 39 años, fueron reportados en las calles de Penitenciaría y Rodrigo Gómez frente al Palacio de Justicia, donde se presumían se encontraban sin vida.

Al lugar arribaron elementos de la Fuerza Civil para luego de recibir los reportes, sin embargo al revisar encontraron que solo se encontraban golpeados pero estaban con vida, por lo que solicitaron la presencia de una ambulancia para que los revisaran.

Cuando llegaron los elementos de la Cruz Verde y revisaron a la pareja lograron apreciar que Gilberto Guadalupe presentaba golpes en diferentes partes del cuerpo, además de algunas heridas en el cráneo, una probable fractura de la nariz y una herida en la ceja del lado izquierdo.

Mientras que Macrina tenía algunos golpes en la cabeza pero que no ameritaban su hospitalización, pero no quería dejar solo a su pareja y le ayudaba a los paramédicos para atenderlo.

"Yo lo quiero mucho señor, él es muy bueno conmigo por eso no quiero dejarlo morir porque lo quiero mucho, somos dragones, nos dedicamos a echar lumbre en los cruceros para poder ganar algo y comer pero él siempre me ha tratado bien, tenemos apenas nueve meses juntos pero yo lo quiero mucho por eso no lo dejo ni lo dejaré, pero aquí en la parada del camión estaban unos chavos que de la nada solo nos golpearon", expresó Macrina mientras abrazaba y trataba de tranquilizar a su novio para que fuera auxiliado.

Tras una revisión exhaustiva por parte de los paramédicos, determinaron que tenían que ser llevados hacia un hospital para que recibieran atención minuciosa por las lesiones que presentaban, pero ambos se negaron a ser trasladados quedando en el lugar donde fueron encontrados.

Alberto Vásquez