11 de abril de 2013 / 01:47 a.m.

Con cuatro jornadas que pueden definir su pase a la liguilla en Toluca se olvidan de los lujos innecesarios y se enfocan a sumar como sea esas unidades que los lleven a zona de clasificación

Muchos todavía recuerdan ese Toluca de finales de milenio, esos Diablos Rojos que dominaron la liga en 1998, 1999 y 2000, no sólo jugando efectivamente, también, con una alta dosis de espectacularidad que agradaba ala tribuna. Ese equipo también fue dirigido por Enrique Meza

Hoy en día, la realidad es distinta, los choriceros no tienen margen de error en la Liga MX ni tiempo para tratar de encontrar esa espectacularidad de otros tiempos, ahora se trata de ganar como sea y meter a este equipo a la liguilla por el título, misión casi obligatoria para no ponerle etiqueta de "fracaso" a su temporada.

"Yo quisiera jugar bien, y no hablo de jugar bonito. Jugar bien equivale a una efectividad, jugar bonito a veces no alcanza aunque el público o los jugadores se sientan plenos por algún túnel o sombrerito que hizo, muchas veces eso no trae nada bueno, por eso no pretendo jugar bonito, sino que jueguen bien, con un pensamiento lógico en relación al criterio que debe prevalecer en el campo de juego, algo que requiere de tiempo y mesura”, explicó el técnico de los Diablos, Enrique Meza.

El estratega deja en la historia y el recuerdo esos Diablos que gustaban en la cancha en que se paraba, no le interesa, su actualidad le dicta que este Toluca debe estar en la fase final aún sin agradar a su afición.

"Tenemos cuatro oportunidades de cambiar las situaciones, así como estamos nosotros están todos los equipos, lo único que no podemos permitirnos es suspirar por hacer las cosas bien, hay que hacerlas bien dentro de la cancha y creo que este equipo se ha caracterizado por trabajar muy bien y estar a tope, a veces las situaciones han sido adversas y están concientes de ello, pero como profesionales que son aspiran a mejorar en todos los sentidos", explicó.

Y añadió: "sabemos que no nos queda más que jugar a tope para revertir esta situación. La presión ha sido importante, por supuesto que a nadie le gusta estar en esta situación, todos estamos expuestos a ello, pero ahora pretendemos encontrar una manera de jugar que nos permita resolver los juegos con dignidad, y tratar de resolverlos a favor de Toluca".

Así como no importa como se ganen los últimos juegos de la temporada, tampoco interesa el lugar en que se puedan clasificar, la misión ahora es meterse a la fiesta grande y de ahí partir de cero en busca de un nuevo título de Liga. "Estamos en condiciones de no elegir, aspiro a ganar muchos puntos de los que restan, calificar en el octavo lugar no me salvaría de la crítica pero me gustaría entrar".

UN RIVAL PELIGROSO

El técnico de los Diablos Rojos se refirió a su rival en turno, Santos Laguna, que tiene cualidades necesarias para que Toluca tome sus precauciones, un equilibrio que representará un buen reto escarlata, pero también podría ser la ratificación de su buen cierre de torneo tras dos victorias consecutivas.

"Es un equipo muy peligroso, que se defiende bien y tiene un medio campo creativo, con jugadores adelante muy peligrosos, velocidad en su accionar, es un alto grado de dificultad el que tiene este partido".

Los Diablos entrenaron en sus instalaciones de Metepec y lo hicieron con plantel completo, una práctica donde se visualizó que Toluca repetirá este viernes la alineación que el pasado fin de semana le ganó a Monterrey.

Jesús Quezada