13 de noviembre de 2013 / 02:43 p.m.

La selección de México tiene su última llamada de cara a la Copa del Mundo Brasil 2014, cuando reciba a su similar de Nueva Zelanda, partido de "ida" del repechaje que está obligado no sólo a ganar, sino a hacerlo por una diferencia importante de goles.

Este duelo tendrá como escenario la cancha del estadio Azteca en punto de las 14:30 horas, en donde el húngaro Viktor Kassai será el encargado de aplicar el reglamento.

Pese a que dejó en claro con su mal juego que no merece estar en la próxima justa mundialista, las bondades de la eliminatoria le permitieron al Tri tener esta opción y disputar la repesca, a la cual llega con un rostro completamente diferente a la mostrada en todo 2013.

Tras la salida de José Manuel de la Torre, el fallido interinato de Luis Fernando Tena y el breve paso de Víctor Manuel Vucetich, el banquillo lo ocupa ahora Miguel Herrera, quien fue cedido en préstamo por el América para intentar salvar este "barco".

A su llegada, lo primero que hizo el "Piojo" Herrera fue dejar de lado a los jugadores habituales en el Tri, incluidos los europeos, y confiar por completo en la base del América, que aporta 10 jugadores, combinada con gente de León, Santos Laguna, Monterrey, Morelia y Guadalajara.

Luego de tres semanas de trabajo e igual número de partidos amistosos disputados, el combinado mexicano está listo para enfrentar para este duelo, o al menos debería estarlo, consciente de que necesita sacar una ventaja importante.

Para ello, se decidió en primera instancia jugar a las 14:30 horas, un horario en el que las condiciones climáticas, combinadas con la contaminación y la altura, podrían afectar a sus rivales.

Lo ideal para pensar en dar un paso importante a la justa mundialista es la de conseguir un triunfo por la mayor diferencia de goles, para lo cual se necesita mucha calma y que los delanteros, que no se han hecho presentes en los duelos de preparación, terminen con esa sequía.

Enfrente estará un equipo que ya sabe lo que es lidiar con un repechaje, pues en su camino hacia Sudáfrica 2010 superó a Bahréin, y lo hará en las mismas condiciones de cerrar en casa.

Pese a que en su plantel tiene a jugadores sin equipo, esto no significa que sea un equipo amateur, al igual que el Tri, la base es el equipo de Wellington, el cual es dirigido precisamente por el estratega Ricki Herbert, quien conoce muy bien a todos los jugadores.

Además, se anexan elementos que militan en Australia y algunos en Europa, con quienes confía poder asistir a su tercera justa mundialista, la segunda consecutiva.

La mala noticia para ellos, es que no podrán contar con el defensa Winston Reid, quien sufrió una lesión que lo marginará de esta serie, algo que sin duda les pega en todos los aspectos.

Notimex