4 de julio de 2013 / 01:10 a.m.

García.- • Encobijado y con los pies descarnados a causa de los animales de rapiña, un hombre fue encontrado sin vida en un solitario lugar del municipio de García, Nuevo León.

El cadáver presentaba un avanzado estado de descomposición, y por ese motivo las autoridades no pudieron establecer el tipo de lesiones que presentaba.

El caso fue reportado a la policía poco después de las 16:00 horas del miércoles en un terreno baldío aledaño a la carretera a García, a la altura del kilómetro 6.

Fue una llamada anónima al C-4 (Centro de Comunicación, Comando y Cómputo) de aquella ciudad, la que alertó a las autoridades sobre la presencia del occiso.

Elementos de la Policía Municipal acudieron a la zona y efectuaron el acordonamiento en espera del arribo de los agentes de la Policía Ministerial.

Al sitio llegó personal de la Dirección de Servicios Periciales, que corroboró que se trataba de una persona encobijada, a unos 10 metros de la carpeta asfáltica.

Los restos estaban ocultos entre los matorrales a aproximadamente 100 metros de una pequeña capilla de la Virgen de Guadalupe.

Trascendió que el cuerpo del desconocido estaba envuelto en un cobertor a cuadros, y solamente le sobresalía parte de las extremidades inferiores.

Los pies estaban descarnados o devorados, aparentemente a causa de la acción de los animales de rapiña.

Fuentes de la Policía Ministerial señalaron que la persona tenía cuando menos una semana de haber fallecido, por lo que ya presentaba un avanzado estado de descomposición.

En virtud de lo anterior los agentes investigadores no le detectaron signos de violencia, por lo que la causa de muerte quedó pendiente a reserva de la autopsia.

Los encargados de la indagatoria no dieron a conocer si en el lugar del hallazgo se encontraron casquillos de arma de fuego o alguna otra evidencia.

No se descarta que la víctima haya sido asesinada en otro sitio y luego abandonada en el monte, en un área que colinda con la zona industrial cerca de El Alcali.

Los restos fueron trasladados al anfiteatro del Servicio Médico Forense en el Hospital Universitario, donde le practicarían los estudios periciales correspondientes.

REDACCIÓN