14 de enero de 2013 / 03:43 p.m.

Monterrey  Pese a que desde el pasado 6 de enero sus permisos temporales vencieron, el primer cuadro de Monterrey continúa invadido por vendedores ambulantes que diariamente obstruyen calles y avenidas de la capital del estado.

Morelos, Juárez, Padre Mier, Colegio Civil, Juan Ignacio Ramón, 15 de Mayo y otras arterias del centro de la ciudad lucieron este domingo invadidas por comerciantes informales que superan de manera importante el número de vendedores ambulantes que en temporada baja se pueden observar en estas mismas zonas.

Esto sucede pese a que desde el pasado 6 de enero fenecieron los permisos temporales que la Secretaría de Ayuntamiento y la Dirección de Comercio otorgaron a este tipo de comerciantes con motivo de la temporada navideña.

El ejemplo más visible fueron la avenida Juárez y la calle comercial Morelos, donde las fachadas de los negocios formalmente instalados difícilmente se podían distinguir a causa de la gran cantidad de ambulantes instalados en las banquetas y alrededores de los mismos.

Los artículos a la venta, ya no son relacionados con la Navidad, fin de año y Día de Reyes, por lo que ante el cambio de temporada, ahora los globos, artículos para combatir el frío o lentes y muñecos, eran los artículos que fueron la constante en estas zonas.

Fue el pasado 12 de diciembre cuando la Secretaria de Ayuntamiento de Monterrey, Sandra Pámanes Ortiz, dio a conocer que por temporada navideña se estarían otorgando 250 permisos temporales para comerciantes informales.

Esto pese a la queja del comercio formal, representado principalmente por la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) y a que dos semanas antes del anuncio, la alcaldesa Margarita Arellanes había rechazado tajantemente la posibilidad de conceder permisos de este tipo.

Al final doblaron las manos y concedieron los permisos.

Incluso la negativa se dio en el marco de un operativo del municipio en la zona centro de Monterrey, en donde se retiraron cerca de 50 puesteros, sin embargo semanas después se les permitió regresar junto a otros 200 más, pagando a las arcas del municipio una cuota de entre 250 a 300 pesos por cada uno.

La problemática no es nueva, el comercio informal ha significado el dolor de cabeza de varias administraciones de Monterrey, incluso para la pasada que encabezó el también panista Fernando Larrazábal, quien junto a la Policía Federal liberó las avenidas de Reforma y Colegio Civil, tras varias décadas de permanecer bloqueadas por comerciantes informales.

— REYNALDO OCHOA