15 de mayo de 2013 / 09:33 p.m.

Apodaca • Con cuatro personas a bordo, un avión se estrelló contra el techo de una bodega donde eran almacenados varios vehículos de carreras, en el Autódromo Monterrey.

Los cuatro tripulantes salieron por su propio pie y fueron rescatados, apenas con algunos rasguños, con un montacargas.

El insólito accidente ocurrió a las 13:15 de ayer, apenas a un kilómetro del Aeropuerto Internacional del Norte de donde acababan de despegar. Las autoridades investigan las causas que parecen apuntar a un repentino paro de su único motor.

Algunos testigos dijeron que el avión, un Piper Cheyenne con matrícula XB-KCD, despegó de la pista 11-29 de la terminal aérea rumbo al oriente, que fue visto volar a unos veinte metros del piso y que a un kilómetro 700 metros de surcar el aire impactó con su tren de aterrizaje contra unos cables, junto a una subestación eléctrica, antes de clavarse literalmente en el techo de lámina de una bodega.

Un empleado del autódromo dijo haber escuchado un estruendo metálico y que inmediatamente solicitó ayuda.

Al momento de llegar Bomberos y ambulancias del servicio del Aeropuerto del Norte, los cuatro ocupantes del avión ya eran bajados del techo con ayuda de un montacargas industrial.

De acuerdo a fuentes involucradas en la investigación, el piloto Juan Juárez Saldaña despegó con asistencia del copiloto Juan Carlos Rocha Argumedo, y llevaba dos pasajeras identificadas únicamente como ‘I. Amezcua’ y ‘A. Amezcua’, presuntamente hermanas. Iba a realizar un vuelo local, es decir, con origen y destino en el mismo aeropuerto.

Las ambulancias de servicios de emergencia de la terminal aérea condujeron al hospital Oca a los involucrados en esta aventura de sorprendente saldo blanco.

El avión se clavó como dardo en el techo de lo que fue una fábrica de accesorios automotrices.

La forma en que quedó, recordó a la tienda Oh Lalá de Plaza Morelos, en Monterrey, que tenía como decoración una aeronave en similar posición.

JOEL SAMPAYO