25 de agosto de 2013 / 10:26 p.m.

Cancún Centro • El procurador de Justicia de Quintana Roo, Gaspar Armando García Torres, presentó a cinco detenidos en un operativo de la Judicial y el Ejército en el bulevar Colosio; los cinco confesaron ser miembros del cártel del Golfo.

En conferencia de prensa el fiscal señaló que uno de los detenidos, Ismael Rosas Ibarra, alias Mono o Chucky, de 30 años, era el cabecilla en esta zona, fue detenido junto con Raúl Hernández Saucedo, de 21 y Gerardo Alberto Salado, El Betillo de 19 años, todos están vinculados con ejecuciones en esta ciudad, dijo el fiscal.

Saúl Juárez Lozano, El Diablo, de 24 años, y María Isabel García Díaz, alias “Chabe”, de 20. Dijeron que llegaron de Tamaulipas invitados por El Mono, para sumarse a ese grupo.

Poco antes la Procuraduría había consignado a seis presuntos ejecutores del cártel, por la muerte de un presunto narcotraficante cuyo cadáver apareció degollado en un predio cercano, informó el procurador Gaspar Armando García Torres.

Los presuntos criminales tenían como sede de operaciones el bar Las Vegas, en una zona popular de esta ciudad, en donde fueron detenidas cuarenta personas, entre gerentes, meseros, cantineros, bailarinas y cadeneros. Quienes probaron estar ahí de buena fe fueron liberados, dijo el fiscal.

Explicó que la policía encontró pistas al investigar el asesinato del Vidal Augusto Ávila Gamboa, quien estuvo en ese bar el domingo pasado y apareció degollado sin vida la mañana del lunes, cerca de ese bar.

El capitán de meseros del antro, Elber Cárdenas Aguayo, al rendir su declaración señaló que el lugar estaba “pactado” con el cártel del Golfo y dijo que cuando los sicarios levantaron a Ávila Gamboa, ordenó a los meseros y bailarinas que no dijeran nada acerca de una brutal golpiza que recibió en el lugar.

Dos agentes de seguridad del bar, Ángel Antonio de los Santos, El Cochiloco y Armando López Gómez, El Negro, confesaron haber golpeado a Vidal Augusto en el baño y después lo sacaron por la puerta trasera, en donde lo entregaron a un grupo del cártel del Golfo, quienes lo ejecutaron degollándolo.

Un mozo de Las Vegas, Alberto Domínguez Leyva, alias El Cremas, declaró que recibió indicaciones de lavar el baño del centro nocturno y limpiar la sangre para que los clientes no se dieran cuenta.

Los cuatro aceptaron su responsabilidad en el crimen, los once consignados expresaron que trabajaron para el cártel del Golfo, señalando a traficantes “chapulines” que iban al bar a vender drogas.

Los siete restantes: Trinidad García Nieto, El Trino, Samuel Hernández Cruz, René Arturo Martínez Castellanos, alias El Francesito, Gabriel Antonio Canul Cauich, Rubén Olea Leyva, Eva María Gutiérrez Santos, alias Sandra y Lizzet Gianina Arredondo Tukuch, alias Jana, fueron consignados por ultrajes a la autoridad.

FERNANDO MERAZ