ALBERTO SANTOS
23 de junio de 2013 / 03:26 p.m.

Monterrey • La noche de ayer el ambiente rockero se convirtió en bohemio con la presentación de Andrés Calamaro en el Auditorio Banamex.

El artista regresó a la Sultana del Norte para dar inicio a su tour 2013 Bohemio, con el que recorrerá las principales ciudades del país.

Momentos antes del espectáculo, los fanáticos que asistieron al auditorio pudieron disfrutar de la espera con una proyección en la pantalla principal que simulaba un cassette de cinta con los rollos girando, mientras se escuchaba música.

Fueron pasadas las 21:18 cuando el cantante argentino subió al escenario en medio del júbilo de sus fanáticos que esperaron tres años para verlo de regreso a Monterrey.

Bastaron sólo unos segundos para que los gritos desgarradores de los dos mil espectadores se hicieran presentes.

Bajo los acordes de "Tuyo siempre", Calamaro arrancó la velada que incluyó los éxitos más sobresalientes de su carrera, con los cuales prometió sacar el lado ‘bohemio’ de los presentes para estar ad hoc con el título de la gira.

"Muchas gracias, buenas noches", fueron la primeras palabras del intérprete hacia los regios, agradeciendo las muestras de cariño que le ofrecía el público.

En esta ocasión, el ex integrante de Los Rodríguez aprovechó la oportunidad para presentar a su nueva alineación de músicos, en la cual sobresalen Julián Kanevsky y Baltasar Comotto en las guitarras, Mariano Domínguez en el bajo, Sergio Verdinelli en la batería y Germán Weidemer en los teclados.

Para el intérprete argentino la producción fue vasta en cuestión de iluminación, ya que fueron colocadas casi medio centenar de luces robóticas, las cuales se utilizaron paulatinamente mientras avanzaba el concierto.

Lo que hay que resaltar fue el excelente juego de pantallas, en las que se proyectaron videos.

"Muy buenas noches, gracias por venir, por traernos de nuevo", fue el segundo intento de Calamaro por platicar con sus seguidores, quienes lo callaron cuando le mostraron la gran devoción que le tienen al gritar su nombre en repetidas ocasiones al finalizar el tema "El salmón".

La noche continuó, pero ahora el sudamericano hizo gala de su talento al piano con temas que se han convertido en clásicos en su historia, como "Crímenes perfectos", "¿Quién alzó la manteca?" y "Me arde", los cuales transportaron a los presentes a su etapa de adolescencia.

El cantante, vestido totalmente de negro, con una banda en la cabeza y lentes oscuros, sacó un termo con una bebida que comenzó a servir en una taza y reveló que se trataba de mate, su bebida favorita.

"Un mate amargo te agiliza la mente, te hace cantar a la liberad", dijo mientras sorbía su bebida al compás de "La libertad".

La noche continuó con "El Día de la Mujer Mundial", "Mi gin tonic", "Tres Marías" y "Maradona".

Durante el concierto un espectador de las primeras filas le lanzó una playera de Selección Mexicana, que en la espalda lucía el número 10 y su apellido en lo alto.

"México hoy le ganó al viejo imperio (Japón), hoy le hemos ganado por dos goles, lo vi mientras aprovechaba para comer un poco de carne, como se acostumbra aquí en Monterrey", mencionó el cantante.

Un total de 25 temas fue los que interpretó el cantante, entre los que destacaron "Sin documentos", "Flaca" y "Paloma", marcando así el final del show; sin embargo, el público no quería dejarlo ir, por lo que tuvo que regresar para complacerlos con "Alta suciedad" y "Los chicos", para despedirse definitivamente de los regios, agradeciendo el apoyo a su música.

ClavesA detalle

Calamaro se mostró muy platicador.

El artista llevó su mate en un termo.

Un admirador le regaló una playera de la Selección Mexicana con su nombre.

En el tema "Maradona" hizo hincapié del gol hecho por el futbolista argentino con la mano, hace 27 años, en el estadio Azteca.

Demostró su destreza en el piano y guitarra.

Reveló que el vestuario que llevaba puesto lo compró en Monterrey.