3 de enero de 2013 / 11:43 p.m.

Las historias de Manuel Alberto Gómez y Miguel Sánchez Ortega son similares, ya que sin un empleo fijo, encuentran en la calle, su hogar.

 Monterrey, NL • Algunas personas encuentran en la calle el hogar que no tienen, debido a que no cuentan con familiares cercanos.

No todos los que viven en la calle son indigentes. Algunos solamente son personas maltratadas por la vida, a quienes las circunstancias las arrojó a vivir entre la nada.

Manuel Alberto Gómez González fue pescador en su natal San Fernando, Tamaulipas, pero un accidente, lo dejó incapacitado para siempre.

Él vive en la calle, se junta con otros seres desprotegidos y entre todos se cuidan y protegen. En un comedor de pobres le consiguen medicina, le dan algo de ropa. En una iglesia ayuda a barrer y le dan ropa, algo de comida.Así ha vivido desde que llegó a la ciudad.

Miguel Sánchez Ortega es mucho más joven que Manuel Alberto. Llegó de Chiapas hace dos meses, buscando trabajo en la construcción. Cuando hay, vive en el lugar donde trabaja, cuando no hay, donde puede.

Viven en la calle, pero no son los clásicos indigentes. Son limpios, ordenados, trabajadores y sobre todo, tienen la esperanza de un día salir de la calle.

FRANCISCO ZÚÑIGA